Afirmó que la labor en el Congreso no se detuvo a raíz de la renuncia de Manuel Adorni y las controversias en el Gobierno nacional. “Siempre dije lo mismo. Es un tema que debe definir la justicia y, en última instancia, el presidente”, señaló.
El legislador destacó que, aunque la oposición intentó centrar el debate en este caso, la actividad parlamentaria continuó. “No estoy de acuerdo en que se paró completamente la agenda legislativa. Al contrario, no paramos de trabajar”, sostuvo.
Hartfield mencionó logros específicos, como la discusión y aprobación del Super RIGI, una ley destinada a atraer inversiones superiores a mil millones de dólares, así como la Ley Joaquín, enfocada en la seguridad en el deporte. Según sus declaraciones, la Cámara de Diputados abordó “un montón de temas” y continuó trabajando en comisiones, abarcando acuerdos internacionales y normas con el objetivo de mejorar el clima de inversiones.
Destacó que la polémica en torno a Adorni no obstaculizó el funcionamiento del Congreso. “No me frenó en todas las cuestiones que estuvimos charlando”, expresó. Resaltó que la oposición intentó condicionar debates, pero el oficialismo mantuvo una agenda activa.
Hartfield reconoció que la falta de quórum en algunas sesiones se debió a tensiones políticas, y no a una parálisis generalizada. Explicó que cuestiones como la interpelación al jefe de Gabinete generaron retrasos, pero la agenda principal siguió su curso.
Con respecto a las alianzas y acuerdos, describió una dinámica de negociaciones “ley a ley”. Destacó que los diputados del Frente Renovador de Misiones apoyaron proyectos nacionales cuando creyeron que era conveniente. “Hay diputados de todas las otras provincias con los que se negocia, se charla y se intenta llegar a un acuerdo”, explicó.
El legislador subrayó que su prioridad es la aprobación de leyes que, según su perspectiva, promueven el avance del proceso de cambio impulsado por el Gobierno nacional.
Sobre los recientes cambios en el gabinete, Hartfield valoró la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, resaltando su “músculo político” y su habilidad para mantener buenas relaciones con gobernadores y legisladores. “Percibo que hay un buen clima”, declaró, aludiendo a la acogida positiva que han tenido los nuevos voceros y referentes entre funcionarios y periodistas.
Asimismo, indicó que estas modificaciones son reflejo de la necesidad del Gobierno de escuchar a la sociedad y ajustar su estrategia política y comunicacional. Citó a otros funcionarios, como Adrián Rabier y Fabián Fernández, como parte de esta nueva etapa.
Hartfield también abordó la dinámica interna de La Libertad Avanza. “Creo que hay muchas cosas que hay que charlar las puertas adentro”, afirmó. En reuniones recientes, los legisladores intercambiaron opiniones, destacando la importancia de la autocrítica y el debate sincero dentro del bloque.
Como ejemplo de esta autocrítica, mencionó su desacuerdo del año anterior con la estrategia del Banco Central sobre la acumulación de reservas. “Yo en ese momento me mostré en desacuerdo”, indicó, subrayando la relevancia de fortalecer la entidad monetaria para enfrentar posibles crisis.
Consultado sobre el estilo de Javier Milei, Hartfield reconoció diferencias, aunque valoró su autenticidad. “Me gusta que sea sincero y genuino. Hay ciertas cosas que yo no haría. Mi genuinidad es tener este tono tranquilo”, explicó.
Finalmente, el legislador consideró que la comunicación directa de Milei contribuyó a su crecimiento político. “Yo escucho mucho al presidente sobre la batalla cultural, las ideas de la libertad y me parece que en eso es el uno indiscutido de Javier Milei”, concluyó.
Además, se refirió a las intensas discusiones en el Congreso y a la capacidad de alcanzar acuerdos tras debates públicos, destacando el caso de Patricia Bullrich y Milei, quienes, a pesar de una campaña polarizada, lograron consensos para avanzar en la gestión nacional.









