En agosto, la firma había manifestado su intención de hacerse con el 100% de la compañía, que incluye dos plantas industriales y su portafolio de marcas. ARSA es conocida por sus productos bajo las marcas Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.
En ese momento, Adecoagro solicitó autorización judicial para visitar las instalaciones de ARSA en Monte Cristo (Córdoba) y Arenaza (Buenos Aires) a fin de evaluar el estado de las plantas y considerar una posible compra. Aunque aún no ha realizado dichas visitas, la firma ya había estimado un precio de compra de 3 millones de dólares por la totalidad de la empresa.
Recientemente, la oferta fue revisada y se elevó a 3,5 millones de dólares, alcanzando así la propuesta de su principal competidor en esta puja: la nueva Vicentin. Según se informó, Adecoagro llevaría adelante la transacción a través de L3N S.A., una de las compañías del grupo enfocada en la producción y comercialización de lácteos.
La compañía agroindustrial, que en 2025 adquirió Profertil -la única productora de urea granulada del país- a YPF y a Nutrien, estableció L3N en 2019 para incorporar marcas de SanCor como Las Tres Niñas, Angelita y Apóstoles, además de las plantas que hoy operan en Chivilcoy y Morteros.
Por su parte, Vicentin ingresó por primera vez en el caso de ARSA en julio de este año, ofreciendo 2,5 millones de dólares por la láctea. En la actual contienda se suma un tercer actor: Elcor, la empresa detrás de Tonadita, que también ha manifestado su interés en los activos de ARSA. Esta última solicitó al tribunal que defina un mecanismo competitivo para la venta.
Elcor extendió por 60 días las ofertas presentadas para la planta de Arenaza y sus marcas, estableciendo un monto de 1,5 millones de dólares por la unidad productiva de Córdoba. Además, no descartó participar en la compra de otros activos o de la empresa en su totalidad.
Queda a la espera la decisión judicial sobre el proceso de venta de ARSA, que establecerá cómo se recogerán y compararán las distintas ofertas, así como si habrá oportunidades para que los interesados mejoren sus propuestas.
En 2016, Vicentin Family Group (VFG), una empresa conformada por familias que controlaban a Vicentin, adquirió, a través de ARSA, el negocio de yogures y postres de SanCor por aproximadamente 100 millones de dólares.
A pesar de que Vicentin cambió de manos el año pasado y dejó de ser controlada por la familia fundadora, mantiene un vínculo histórico con ARSA, lo que la posiciona como uno de sus principales acreedores. Este nexo proviene de la relación comercial que ambas compañías sostuvieron antes de la crisis de Vicentin, lo que explica su interés en la contienda actual por la láctea.
ARSA fue considerada “la última joya” del holding, pero estuvo gerenciada desde 2021 por la venezolana Maralac, uno de los líderes del sector lácteo en su país. Antes de ello, VFG intentó vender la empresa, pero la Justicia Penal, en el marco de las numerosas causas abiertas por el default de la cerealera, le impidió modificar su composición accionaria y vender activos por un valor superior a 50 millones de pesos relacionados a Vicentin o a sus representantes.
Este contexto frustró su venta a un grupo de inversores locales, lo que permitió a Maralac asumir la gerencia. Sin embargo, desde 2023, ARSA comenzó a enfrentar problemas operativos y financieros que, un año después, desembocaron en la apertura de su concurso preventivo. Finalmente, en noviembre del año pasado, la Justicia decretó su quiebra.









