La investigación fue liderada por la fiscal Shirli Tomasso, quien descubrió que el acusado, C. A. Q., había abusado sexualmente de dos niñas cercanas a su entorno.
El tribunal que llevó a cabo el juicio estuvo integrado por los jueces Javier Bottero, Cecilia Álamo y Juan Gabriel Peralta, quienes evaluaron las pruebas y establecieron la culpabilidad de C. A. Q. El fallo representa una respuesta institucional frente a delitos que, según la Fiscalía, “tuvieron entidad suficiente para afectar el libre y progresivo desarrollo de la sexualidad de las víctimas”.
Según lo señalado por la fiscal Tomasso, los abusos sucedieron entre 2021 y 2025. En el momento de los hechos, una de las víctimas se encontraba en la escolaridad primaria. Los episodios ocurrían en ocasiones en que el condenado cuidaba a la niña, ya que la abuela de la menor era su pareja.
La fiscal apuntó que C. A. Q. “solía amenazar a la niña con matar a su abuela si contaba algo acerca de lo ocurrido”.
Según información del Ministerio Público de la provincia de Santa Fe, en marzo del año pasado, el individuo amplió su conducta delictiva al agredir sexualmente a otra nieta de su pareja, quien también estaba en una etapa inicial de su escolaridad. La reiteración de los abusos y la elección consciente de momentos en los que podía ejercer control sobre las menores fueron elementos esenciales para la acusación.
El Tribunal consideró al hombre culpable de abuso sexual con acceso carnal reiterado y promoción a la corrupción de menores, delitos agravados por la guarda, al tiempo que también se contemplaron amenazas coactivas. La fiscal Tomasso afirmó que se demostró que C. A. Q. “se aprovechó de la situación de vulnerabilidad de ambas víctimas mientras estaban a su cuidado”.
La representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) valoró positivamente el resultado del juicio, señalando que se acreditó la responsabilidad penal del acusado. Además, expresó su expectativa de recibir los fundamentos de la sentencia para considerar los próximos pasos a seguir.
Tomasso anticipó que, una vez analizados los fundamentos escritos del fallo, el Ministerio Público evaluará si es prudente presentar algún recurso o dar cierre a la instancia judicial.
La sentencia se emitió un día después de que un hombre quedara bajo prisión preventiva por abusar sexualmente de una adolescente bajo su cuidado en la misma provincia, siendo esta también parte de su entorno familiar.
Este hecho se investiga tras suceder el viernes 10 de este mes, alrededor de las 13:00, en una vivienda de San Gregorio, prestada al imputado por un conocido. Según la Fiscalía, en ese momento, el propietario no se encontraba presente. G.A.P. estaba solo con la víctima —una adolescente de la primera parte de la educación secundaria— y con un bebé familiar.
La fiscal Rafaela Florit indicó que el imputado abusó de la confianza depositada en él, ya que se encontraba a cargo de la adolescente y del bebé. Fue en ese marco que, según la investigación, se produjo el abuso.
Poco después del hecho, la adolescente pudo comunicarse con una mujer de su confianza mediante un mensaje solicitando ayuda. Esta persona, al recibir la alerta, notificó a alguien del entorno cercano, quien logró que el acusado trasladara a la adolescente y al bebé a otro sitio. Este accionar permitió que la víctima abandonara el contexto donde había ocurrido el delito.









