El director técnico fue el único en ofrecer declaraciones tras el encuentro, ya que se comunicó a sus jugadores que no debían hablar en el campo de juego. Sin embargo, Leandro Paredes hizo un breve comentario ante las cámaras de la transmisión oficial. “Este pasaje nos tendría que dar confianza, pero también tenemos que ser autocríticos y saber que así no podemos. Creo que por ahí pasará la calentura de los chicos. Pasamos, pero no había mucho que decir”, reflexionó el entrenador.
“Era fundamental pasar. No me gustó la manera en la que se construyó este triunfo. Después de los primeros 10 o 15 minutos del primer tiempo, sufrimos el partido y solo al final generamos algunas situaciones. El rival fue superior”, mencionó el Vasco en la apertura de la conferencia de prensa.
“Es cierto que el objetivo era avanzar, dados los tiempos difíciles y los meses que hemos enfrentado. Pero soy autocrítico y entiendo que con este rendimiento, lograremos pocas victorias”, subrayó Arruabarrena. Se refería no solo a los cuatro partidos en los que ha dirigido, sino también a la eliminación de la Copa Libertadores en el primer semestre, situación que dejó al club sin su principal meta del año y bajo intensa crítica.
“Tuvimos muchas imprecisiones, nos faltó osar más a la hora de jugar. Aunque el rival no generó oportunidades claras, nos complicó y tuvo el control del partido… Al final, los penales nos favorecieron”, contextualizó sobre el desenlace de la llave. Y agregó: “Llevamos un mes y medio en el club y necesitamos más trabajo, más fútbol, mejorar mucho… No estoy satisfecho, y los jugadores tampoco. Ellos están contentos por haber avanzado, pero no por su actuación”.
“El hecho de haber reaccionado es positivo, pero somos conscientes de que con este rendimiento nos será complicado. Continuaremos trabajando y analizando… Lo importante es que logramos pasar, dado que venimos de momentos difíciles y no avanzar hoy hubiera sido un golpe muy duro para todos”, admitió, sin evitar la compleja realidad que enfrenta al frente del plantel que se quedará en Rancagua antes de partir a Rosario para el encuentro del Torneo Clausura, programado para el domingo frente a Newell’s.
“Mañana vamos a entrenar aquí y ya comenzamos a pensar en el partido de liga, ya que fallamos en el primero [Riestra lo goleó 3-0]. Debemos ser más competitivos”, aseveró. “Cuento con buenos jugadores, eso es indiscutible. Sin embargo, hay una cuestión anímica y de rebeldía que debemos trabajar. Debemos salir de esta situación porque el club, su historia y su camiseta nos lo demandan. Estamos obligados. Esta dimensión es más anímica que de simple rebeldía; tras el gol en contra, buscamos y tuvimos oportunidades. Es fundamental seguir trabajando en el aspecto anímico, para que los jugadores crean en la calidad que poseen”, amplió.
“Estoy agradecido por haber pasado, pero no por la forma. Felicito a O’Higgins por ser un rival duro, tanto en casa como aquí, y ahora nos enfocaremos en Newell’s, en buscar mejorar y ganar en el Clausura. Debemos ser más competitivos y entender que cada partido será complicado”.
En relación a posibles refuerzos, el técnico mencionó que se está evaluando la incorporación de un centrodelantero tras la lesión de Adam Bareiro: “Estamos conversando con el presidente, pero no es sencillo”. Boca estaba en negociaciones con David Romero (Tigre), Luciano Gondou (CSKA de Moscú) y Lucas Passerini (Belgrano), aunque en las últimas horas esas opciones habrían disminuido debido a los altos precios solicitados por los clubes.
En el marco de la Sudamericana, Boca se enfrentará a Deportivo Recoleta, comenzando la serie como local en la segunda semana de agosto, y luego viajará a Paraguay para definir la llave como visitante una semana después. Sin embargo, el enfoque del entrenador está centrado en el corto plazo, priorizando el compromiso del fin de semana.








