El plan de expansión y su impacto productivo
La empresa cordobesa Bio4 ha anunciado una ambiciosa hoja de ruta financiera que contempla la inversión de US$ 70 millones durante los próximos tres años. Este capital tiene como meta principal escalar la producción de la planta ubicada en Río Cuarto hasta superar los 900 metros cúbicos diarios para el año 2028. Esta expansión tecnológica y operativa requerirá un procesamiento anual de aproximadamente 800.000 toneladas de maíz, consolidando la estrategia de la firma de profundizar el agregado de valor en origen. Según Tomás Beamonte, CEO de la compañía, esta planificación responde a una visión de largo plazo para acompañar el crecimiento proyectado del sector de los biocombustibles.
Contexto regulatorio y expectativas del mercado
El despliegue de inversiones ocurre en un marco regulatorio definido por la Ley 27.640, que establece un corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12%. No obstante, la industria opera actualmente con un porcentaje efectivo cercano al 15% gracias a acuerdos de volúmenes incrementales entre productoras y petroleras. A nivel global, el panorama es alentador: hitos como el uso de bioetanol en el transporte marítimo internacional y el aumento del corte al 32% en Brasil actúan como señales positivas. En Argentina, el sector aguarda con expectativa reformas legislativas que habiliten mezclas superiores y el desembarco de la tecnología Flex Fuel para potenciar el mercado interno.
La evolución hacia el modelo de biorrefinería
Desde el inicio de sus operaciones en 2012 como la primera planta argentina de bioetanol de maíz, Bio4 ha transformado radicalmente su perfil industrial. Hoy, la compañía se define como una biorrefinería integral basada en los principios de la economía circular. Bajo este esquema, una misma tonelada de materia prima es aprovechada de manera total para generar una canasta diversificada de productos: además de bioetanol, la planta produce aceite de maíz, alimentos de alta calidad para nutrición animal, energía renovable y biofertilizantes, optimizando cada eslabón del proceso productivo y minimizando el impacto ambiental.









