La resolución fue firmada por Federico Furiase, secretario de Finanzas, y Carlos Guberman, su par de Hacienda. Este documento establece que el pago se realizará a través de letras y bonos del Tesoro que se transferirán a la administración de la ciudad.
El acuerdo detalla que el pago de los más de $813.000 millones se efectuará mediante cuatro instrumentos Boncap y Lecap, con vencimientos que comenzarán a mediados de junio de este año y culminarán en abril de 2027.
Pocas horas después de formalizarse el acuerdo, Macri expresó su satisfacción a través de redes sociales. “Logramos un acuerdo con el Gobierno Nacional para cancelar la deuda por la coparticipación acumulada durante el último año”, afirmó, subrayando “el diálogo permanente” con Caputo y la voluntad de ambas partes para encontrar una solución al problema de la deuda.
Macri añadió que el nuevo acuerdo fue posible gracias a un “diálogo constructivo” entre CABA y Nación. Sin embargo, enfatizó que “no incluye el pago de la deuda generada por el kirchnerismo durante el gobierno de Alberto Fernández”, la cual, según estimaciones, asciende a unos u$s6.000 millones. En Uspallata afirman que esta cifra “equivale a unas cuatro líneas de subte nuevas”.
El conflicto sobre la coparticipación data de 2016, cuando el expresidente Mauricio Macri incrementó el porcentaje de coparticipación de la Capital Federal del 1,4% al 3,7%, argumentando el traspaso del área de Seguridad a su gestión. En 2020, Alberto Fernández revirtió esta medida, reduciendo la participación al 2,3%, en un intento de obtener fondos para abordar un conflicto con la policía bonaerense.
Esta modificación impulsó una severa disputa con el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, quien llevó el caso a la justicia. Tras diversos vaivenes, la Corte Suprema aprobó un recurso judicial y fijó el monto para el distrito en 2,95%, aunque el Gobierno de Fernández se negó a acatar la decisión.
Ya en septiembre de 2024, bajo la gestión de Javier Milei, CABA y Nación firmaron un acuerdo que establecía el pago del 2,95% de la coparticipación, acordando un desembolso diario del 1,40% y semanal del 1,55%.
Sin embargo, en los últimos tiempos, la administración actual mantuvo el 1,4% en transferencias diarias, aunque dejó de realizar las transferencias semanales en julio. Asimismo, Nación comenzó a distribuir fondos entre gobernadores aliados y opositores moderados para asegurarse el respaldo a legislaciones clave, sabiendo que, a pesar del impago, el bloque PRO continuaría apoyando las iniciativas gubernamentales.
A mediados del año pasado, cuando Caputo cesó las transferencias, ambas administraciones parecían encaminarse hacia la reconciliación, a pesar del descontento de Milei por el desdoblamiento de las elecciones en la ciudad y por la contratación de Antoní González Rubí, un asesor que había trabajado con Sergio Massa en 2023.
El acercamiento se concretó en octubre, coincidiendo con la alianza electoral, y la relación comenzó a mejorar. No obstante, fue la buena química entre Macri y Caputo lo que evitó que la discusión escalara nuevamente al ámbito judicial, pese a que Macri había insinuado que estaba listo para recurrir a la Corte Suprema si las tensiones no se resolvían.









