El procedimiento culminó con una detonación controlada, que confirmó que la valija no contenía materiales peligrosos.
La situación comenzó cuando el personal del aeropuerto notó la presencia de un equipaje sin identificación que llevaba más de una hora en la zona de ingreso. Antes de proceder con el operativo, se intentó establecer a quién pertenecía, pero al no obtener respuestas, se llamó al Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales de la PSA.
Alrededor de las 18.30, las autoridades implementaron un perímetro de seguridad y llevaron a cabo la evacuación temporal de pasajeros y empleados mientras los especialistas realizaban una inspección detallada del equipaje.
Tras la evaluación inicial, los agentes llevaron a cabo una detonación protocolar para asegurarse de que no hubiera explosivos ni otros elementos peligrosos en el interior, lo que resultó en un hallazgo de únicamente ropa y efectos personales.
Una vez descartado cualquier riesgo, la terminal fue reabierta y las operaciones comenzaron a normalizarse cerca de las 20. Un pasajero que tenía planificado viajar a Bariloche explicó: “Apareció una valija y nos hicieron esperar a un costado. Estaba abandonada en el medio hasta que vino Explosivos y después liberaron la zona. Estuvimos media hora, cuarenta minutos afuera. Parecía una valija olvidada o abandonada, pero por precaución nos llevaron para afuera.”
Un taxista que esperó en la puerta del terminal también recordó el procedimiento: “No entendíamos nada hasta que empezaron a hacer el protocolo antibombas. Fue todo muy tranquilo y se manejó bien todo, pero fue sorprendente porque dejaron la valija que nadie sabía de quién era. La valija hacía más de una hora que estaba ahí, hasta que dieron la advertencia los de vigilancia.”
Este operativo de seguridad causó alteraciones temporales en la programación del aeropuerto, provocando que un vuelo con destino a Bariloche, que debía salir esa noche, experimentara una demora de aproximadamente 35 minutos. Además, un avión que llegaba desde Aeroparque también aterrizó con retraso debido a las restricciones impuestas durante el procedimiento. Una vez que se confirmó que la valija no presentaba ningún peligro, las autoridades permitieron la reanudación de las actividades aéreas.









