El peronismo se expresa principalmente a través de los proyectos legislativos que se presentan en el Congreso. Estas iniciativas a menudo carecen del consenso necesario dentro de la coalición, pero reflejan la identidad y las propuestas de los diferentes sectores que la componen, los cuales están altamente fragmentados. Ante la sociedad, el peronismo parece necesitar una mayor claridad sobre su posible trayectoria política y económica, y menos confrontaciones internas.
Máximo Kirchner ha propuesto un impuesto sobre las transferencias internacionales de capital, Guillermo Michel ha introducido y detallado una reforma tributaria que impactaría en las pequeñas y medianas empresas, y Juan Grabois ha instado a declarar la propiedad pública como “inviolable” y ha propuesto limitaciones a las privatizaciones. Estos son ejemplos de diferentes posturas que ilustran cómo funcionaría el peronismo, en caso de integrar el oficialismo. Sin embargo, tal integración exigirá un conjunto de acuerdos firmes en cuanto a políticas económicas.
En términos de identidad y construcción política, el justicialismo atraviesa una prolongada y, en ocasiones, insólita lucha interna que afecta su credibilidad y la de sus líderes. En los últimos días, se han acumulado numerosas señales confusas sobre la necesidad de forjar un acuerdo de unidad para enfrentar a Javier Milei el próximo año, oscilando entre gestos conciliatorios y críticas mordaces.
El ex ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, expresó nuevamente duras críticas hacia Axel Kicillof, su ex superior institucional. “Axel hizo de la victimización un modelo de conducción política. Y no podés conducir desde ahí. Cristina no necesita victimizarse para conducir, Cristina conduce. Si te victimizás porque Máximo te miró mal o te cantaron una canción, no podés conducir”, señaló en un medio de streaming.
Por su parte, Sergio Uñac, senador de San Juan y precandidato presidencial, sostuvo en una entrevista que “no nos sobra nada en el peronismo, sería un error gravísimo dejar afuera a Kicillof. Hay un grupo de dirigentes afines a este proyecto político. Cristina tiene que estar, Massa tiene que estar, Gerardo Zamora tiene que estar, Axel también. Lo que hay que hacer es ordenar el proceso”.
Miguel Pichetto, quien ha reintegrado al peronismo, apuntó también contra Kicillof y su Jefe de Gabinete, Carlos Bianco, tras su declaración sobre la resolución de la ONU que aguarda Cristina Kirchner respecto a su condena. Según Pichetto, esta declaración ha suscitado una ola de críticas hacia ambos. “Debería tener más cuidado en las relaciones internas y no poner a su ministro a hablar de temas jurídicos cuando no es abogado. Fue desacertado lo de Bianco. Y también lo fue lo de Kicillof, que tiene que ser el candidato del conjunto”, advirtió. Agregó que en algunas encuestas, “CFK está más competitiva” que él y que la ex presidenta sigue teniendo un “fuerte apoyo en la sociedad”. Además, planteó: “Si ella estuviera libre, y sin inhabilitación, el liderazgo estaría resuelto”.
La intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, también se refirió al rol de Kicillof y a la ex presidenta: “Es Cristina libre o nada. Porque hay una definición en Argentina sobre lo que debemos recuperar en términos de capacidades del Estado, calidad institucional y democracia, que implica la posibilidad de que Cristina esté libre. Si Cristina no puede ser candidata, vuelve a ganar Milei”, afirmó.
“Espero que podamos encontrar una síntesis de las verdades relativas entre los sectores. Para armar frentes es bueno reconocernos. Doy un ejemplo: ¿Quién gestionó mejor la Ciudad de Buenos Aires? ¿Rodríguez Larreta o Jorge Macri? No tengo problema en decir que fue Rodríguez Larreta. De acá a la China”, manifestó Máximo Kirchner en un medio radial, enviando un guiño hacia la unidad de la oposición.
“Si Cristina no es candidata, es obvio que el candidato es Axel. Cualquiera que piense otra cosa, está delirando. Es un delirio total. Si no es Cristina, es Axel. Te guste o no te guste. No podés inventar otra cosa”, aseveró Juan Grabois en la misma emisora donde también habló el líder de La Cámpora.
Emilio Monzó, que se ha acercado al núcleo del peronismo este año, expresó que “Massa es un dirigente que tiene diálogo y poder para transformar acuerdos en hechos”, resaltando su habilidad para reunir “diálogo y poder”. Este comentario se considera un guiño hacia uno de los posibles candidatos del peronismo para el próximo año.
Existen mensajes tanto de unidad como de discordia, de confrontación y de apertura. Las distintas vertientes del peronismo parecen confluir en una identidad que se manifiesta de manera desordenada e incluso incomprensible. Cada declaración y gesto emite una señal que se difumina en el aire. En la actualidad, el debate interno del peronismo culmina en una falta notable de propuestas en un tiempo crítico de crisis.









