En este contexto, Guido Lanzillota, financista de Azzur Capital y asesor de la Bolsa de Comercio, compartió su visión sobre aspectos fundamentales a considerar al momento de incursionar en este ámbito. “Hoy puntualmente vemos una oportunidad en la posibilidad de seguir desarrollando el mercado”, destacó el especialista, quien puntualizó que, hasta septiembre de este año, existían 27 millones de cuentas comitentes abiertas, aunque no todas están en uso activo.
Lanzillota interpretó este crecimiento como un signo de “democratización” del mercado en los últimos años, contrastando con épocas pasadas donde las cuentas se abrían principalmente para acceder al dólar MEP o al CCL como alternativas al oficial. “Ahora podemos decir que se busca encontrarle la forma eficiente de la utilidad de los instrumentos”, comentó.
A pesar de no dar recomendaciones sobre inversiones específicas, el analista ofreció un análisis de la situación actual del mercado, enfatizando el rendimiento de ciertos sectores y las cualidades necesarias para invertir con éxito. Entre los puntos que deberían considerar los potenciales inversores, destacó la importancia de evaluar cómo necesitarán disponer del dinero. “Quizás hay inversiones que son muy buenas, pero que requieren muchísimo tiempo y uno no tiene ese tiempo para esperarlas”, argumentó.
También subrayó que todo mercado de capitales tiene un componente especulativo, el cual considera “sano” por el volumen que aporta. Lanzillota enfatizó que a menudo se asocia de manera negativa la especulación con las finanzas, lo que podría alejar a personas que, bajo otras circunstancias, podrían mejorar su planificación financiera. “Ya vienen con un estigma que no merece cargar ni la bolsa de comercio ni el mercado de capitales argentino”, añadió.
Desde su perspectiva, es esencial que los inversionistas consideren desarrollos tangibles, como los proyectos inmobiliarios o mineros, al momento de elegir en qué invertir. “Todo lo que pueda llegar a vincularse con desarrollos de economía real que uno pueda ver, pueden ser incentivos que te den más confianza sobre en qué instrumentos se está invirtiendo”, concluyó.









