A pesar de estos desafíos, el Ejecutivo ha logrado suprimir diversos tributos durante sus más de 30 meses al mando. En comparación con 2025, se eliminaron cinco impuestos internos relacionados con vehículos, artículos de lujo, seguros, telefonía celular y embarcaciones recreativas.
Estas modificaciones fueron introducidas en la Ley de Modernización Laboral, que fue aprobada a finales de febrero, aunque los cambios comenzaron a regir el 1° de abril.
En este marco, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) presentó recientemente su “vademécum tributario”, en el que se detalla que la cantidad de tributos nacionales pasó de 45 a 40 en relación a 2025.
Además, el organismo confirmaba el año pasado que la decisión del Gobierno de no extender el Impuesto PAIS contribuyó a reducir los tributos nacionales de 46 a 45. Por lo tanto, el actual gobierno ha eliminado un total de seis impuestos nacionales, considerando el Impuesto PAIS. A esto se suma la disminución de las alícuotas de los Derechos de Exportación (DEX) para el sector agropecuario y la eliminación gradual de aranceles a la importación de celulares.
Asimismo, los informes del IARAF destacan la situación fiscal en provincias y municipios. Aunque no se registraron cambios en comparación con 2025, aún existen 28 tributos provinciales y 82 municipales.
Así, el IARAF identificó un total de 150 tipos de tributos en los distintos niveles de gobierno, incluyendo impuestos, tasas y contribuciones. “Reducir la cantidad de tributos es un objetivo deseable. No obstante, esa reducción solo será sostenible si va acompañada de una administración eficiente de las cuentas públicas a todos los niveles”, afirmaron Javier Fuentes y Martín Ojeda, de Pgk Consultores.
Por otro lado, las provincias y municipios no han modificado su legislación tributaria. “A ellos les corresponden 110 de los 150 tributos vigentes, lo que representa el 73% del total, y no ha habido modificaciones”, criticó la Fundación Libertad y Progreso.
Entre los tributos provinciales, el impuesto sobre los Ingresos Brutos es el más problemático para la actividad económica, cuestionado por su efecto acumulativo, sin posibilidad de descontar lo ya abonado en etapas previas. “El resultado es que las cadenas de producción más largas terminan pagando proporcionalmente más, no por generar más valor, sino por tener más eslabones en el proceso”, resumió un think tank libertario.
El propio Fondo Monetario Internacional (FMI) resaltó en su último informe que la dependencia provincial de los Ingresos Brutos ha aumentado considerablemente, a pesar de ser un tributo con efectos distorsivos evidentes. En promedio, este impuesto representa el 80% de la recaudación provincial, sin contar los recursos de co-participación.
Un dato a destacar es que más de la mitad de los tributos son municipales. El informe señala tasas como por alumbrado público, habilitación de comercios, derechos de publicidad, y más.
La problemática radica en el impacto directo que estas tasas tienen sobre costos logísticos y en la competitividad de las empresas. “Para que exista una tasa, debe haber un servicio que justifique su cobro. En cambio, los impuestos no tienen esta contraprestación específica”, comentó Matías Olivero Vila, presidente de Lógica.
En resumen, la validez de una tasa se basa en la existencia de un servicio concreto que la respalde; una cuestión que, en muchos casos, no se cumple.
Aproximadamente, la recaudación tributaria consolidada se proyecta en un 26,6% del PBI para 2026, donde tributos como el IVA, aportes a la Seguridad Social, impuesto a las Ganancias e Ingresos Brutos, entre otros, representarían el 85% de esta recaudación.
Al considerar también el impuesto a los combustibles y derechos de importación y exportación, el 94% de la recaudación consolidada se acota a diez tributos.
El análisis del aporte de cada tributo indica que el IVA es el principal contribuyente, con un 25%, seguido por los aportes a la Seguridad Social (19,1%) y el impuesto a las Ganancias (18,1%).
Por último, la estimación del IARAF sobre la distribución de la recaudación entre Nación, ANSES, provincias y municipios muestra que, de cada $ 100 recaudados en 2026, el Tesoro Nacional recibiría $ 23,1; la ANSES, $ 28,3; las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, $ 35,3; y los municipios, $ 13,3.









