El Ministerio de Capital Humano se pronunció mediante su cuenta oficial en X y presentó un video en el que participaron el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y la subsecretaria de Información y Evaluación Educativa, quienes analizaron los resultados publicados recientemente.
“El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) evalúa los logros de aprendizaje en Matemática, Lectura y Ciencias de estudiantes de 15 años de edad, que ingresaron al sistema educativo hace 12 años”, indicó la cartera encabezada por Sandra Pettovello. Además, añadió: “Ya están disponibles los resultados de la edición 2025 y muestran una situación preocupante, que refleja los aprendizajes acumulados a lo largo de una trayectoria escolar iniciada en 2013”.
El mensaje finaliza con un pronunciamiento sobre el contexto que enfrenta el sistema educativo: “Esto evidencia el gran desafío que tenemos por delante: mejorar la calidad educativa para que cada chico pueda desarrollar todo su potencial”. En la publicación también se hizo referencia al presidente Javier Milei.
El anuncio oficial se produjo luego de que se conocieran los resultados de la novena edición de PISA, la evaluación internacional auspiciada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Argentina retrocedió en las tres áreas centrales en comparación con 2022 y 2018, alcanzando su rendimiento más bajo desde 2006.
En el video presentado por Capital Humano, Torrendell destacó el alcance de la evaluación: “Hoy se dieron a conocer los resultados de las pruebas PISA 2025. PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes impulsado por la OCDE, que se lleva a cabo cada tres años desde el año 2000 y evalúa los logros de aprendizaje de estudiantes de 15 años en matemática, lectura y ciencias en 91 países”.
La subsecretaria de Información y Evaluación Educativa profundizó sobre la realidad que revelan los resultados. “PISA 2025 muestra una situación preocupante. Los resultados a nivel global para las tres áreas evaluadas son los más bajos desde la primera edición del estudio. Los resultados cayeron y el punto de partida ya era bajo”, afirmó.
Los datos permiten evaluar este diagnóstico. En matemática, únicamente el 24% de los alumnos argentinos logró alcanzar el nivel básico de competencia, en comparación con el 65% de promedio de la OCDE. Esto significa que el 76% no alcanzó dicho umbral. La proporción había sido del 73% en 2022 y del 69% en 2018. Argentina se ubicó en el puesto 75 entre los 91 países participantes y octavo entre las 13 naciones latinoamericanas evaluadas, con 367 puntos.
La caída también se observó en las otras dos áreas. En ciencias, el 41% de los estudiantes alcanzó el nivel 2 o superior, considerado el mínimo de competencia, mientras que en lectura lo consiguió el 40%. En esta última materia, seis de cada diez estudiantes no lograron el nivel mínimo necesario para identificar, entre otras habilidades, la idea central de un texto de mediana extensión.
El dato más alarmante es que solo el 7,8% de los jóvenes argentinos de 15 años alcanzó simultáneamente el umbral mínimo en las tres áreas evaluadas y mostró un compromiso con la prueba. Además, el desempeño sobresaliente es escaso: casi ningún estudiante argentino alcanzó los niveles 5 y 6 en matemática y apenas el 1% lo logró en lectura y ciencias.
Ante estos resultados, el Gobierno se enfocó en el carácter acumulativo de los aprendizajes. En un comunicado oficial, el Ministerio de Capital Humano aseguró que la edición 2025 refleja el recorrido educativo de estudiantes cuya trayectoria comenzó en 2013, atribuyendo el deterioro a las políticas de gestiones anteriores. Al mismo tiempo, reconoció que el declive argentino se inscribe en una tendencia internacional de estancamiento y descenso, aunque enfatizó que el país partía de niveles que ya eran bajos.
La postura oficial también se basa en un fenómeno internacional identificado por la OCDE. Los resultados globales de 2025 fueron los más bajos desde el inicio de PISA en 2000, y la lectura fue el área con el descenso más significativo. Entre los fenómenos observados se destaca el incremento de los denominados “lectores apresurados”, que hojean los textos de forma superficial, responden de manera apresurada y cometen errores frecuentemente. Este comportamiento casi se duplicó entre 2018 y 2025.
Torrendell, por su parte, subrayó que revertir estos indicadores requerirá un proceso a largo plazo. “Sabemos que un problema estructural no se resuelve en tres años”, afirmó. En este sentido, mencionó las dos políticas que la administración nacional propone como ejes para mejorar los aprendizajes: el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática.
“Desde el primer día el Ministerio de Capital Humano se enfocó en la mejora de los aprendizajes fundamentales, con dos políticas centrales”, agregó el secretario. Respecto al primer programa, explicó que busca que los estudiantes finalicen la primaria con las competencias de lectura y escritura necesarias, mediante metas definidas, capacitación docente y colaboración con las provincias.
El segundo eje, según indicó, es el Plan Nacional de Matemática, que tiene como fin fortalecer las capacidades numéricas y llevar a cabo un seguimiento por jurisdicción. El Gobierno asegura que ambas políticas tienen un alcance federal y están orientadas a intervenir desde los primeros años de escolaridad sobre dos áreas donde se evidencian mayores dificultades.









