El Informe de Actualidad Industrial, desarrollado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina, indica que, según estimaciones propias basadas en datos de consumo de energía eléctrica, demanda industrial y entrevistas con referentes empresariales, la actividad industrial habría experimentado una caída interanual cercana al 5% en mayo, además de un retroceso de 0,8% respecto al mes anterior.
El análisis destaca una característica recurrente en el actual contexto económico: la notable heterogeneidad entre los sectores. “Hay mejoras puntuales en algunos sectores, aunque sin modificar el panorama general de bajo nivel productivo”, señala el documento.
Dentro de los rubros que mostraron un mejor desempeño se encuentra el sector de la construcción. Los despachos de cemento aumentaron un 3,5% con respecto a abril, mientras que el Índice Construya creció un 1,9% en la comparación mensual. Sin embargo, ambos indicadores se mantienen significativamente por debajo de los niveles alcanzados en 2022, con caídas acumuladas de 23% y 30%, respectivamente.
La producción automotriz también reveló un incremento mensual del 2,2%, aunque sigue siendo uno de los sectores con peor rendimiento anual, con una contracción del 19% en comparación con el mismo período de 2025.
En cuanto a la producción metalmecánica, esta mostró un descenso del 1,4% en relación a abril. Asimismo, el patentamiento de maquinaria industrial experimentó una caída del 11,2%, lo que llevó el nivel acumulado del año a estar por debajo de los registros de 2025 y 2022. Además, se registró una disminución del 2,1% en la demanda de energía eléctrica por parte de los grandes consumidores industriales.
La evolución de la actividad industrial es uno de los aspectos que los inversores monitorean con atención. Una de las principales interrogantes es si la economía podrá mantener una recuperación que no solo beneficie a los sectores exportadores. Esta preocupación se refleja, de diversas maneras, en los informes recientes enviados a sus clientes por destacados bancos de inversión.
La consultora Econviews también hizo hincapié en la fragilidad de la economía. En un informe reciente, subrayó la desaceleración de la inflación y la disminución del riesgo país, pero advirtió que “nunca la felicidad es completa, y esta vez los problemas vienen por el lado de la actividad económica, dado que hay amplios sectores de la economía que todavía no ven los frutos de la nueva economía”.
De acuerdo con la consultora, las ventas minoristas, los salarios y el empleo continúan deprimidos, lo que refuerza la percepción de que persisten dificultades en la actividad económica. “La reciente baja en el riesgo país y la inflación sugiere que el nivel de actividad debería mejorar en los próximos meses. Sin embargo, la gran pregunta es cuál será la velocidad de esa mejora y si será lo suficientemente fuerte como para que las personas sientan sus efectos antes de las elecciones”, concluyó el informe.
En este contexto, se dieron a conocer los resultados de la Encuesta de Tendencia de Negocios de la industria manufacturera publicada por un organismo oficial. El Indicador de Confianza Empresarial Industrial se ubicó en mayo en -19,6 puntos, lo que representa una disminución respecto a abril (-16,9) y marzo (-18,3). En relación a las expectativas para el período junio-agosto de 2026, el 20% de los empresarios consultados anticipó una reducción en el volumen de producción, mientras que el 14,5% prevé un incremento y el 65,5% considera que no habrá cambios significativos.
La encuesta también evidenció una demanda aún débil. El 51,3% de las empresas declaró que su cartera total de pedidos se encontraba en mayo por debajo de lo normal; solo el 1,8% indicó que estaba por encima de los niveles habituales, mientras que el 46,9% la calificó como normal. Respecto a los stocks de productos terminados, el 19% de los encuestados consideró que se ubicaban por encima de lo adecuado, el 15,3% por debajo y el 65,7% indicó que mantenían niveles acordes a sus necesidades operativas.









