Bomberos Voluntarios y Defensa Civil de la Municipalidad lideraron la intervención, logrando evitar consecuencias más graves y manteniendo el control de la situación desde los primeros instantes de la emergencia.
La alerta se produjo cuando un camión que transportaba ácido nítrico sufrió la ruptura de uno de sus bidones plásticos, lo que ocasionó el derrame sobre la calzada. La rápida identificación del incidente permitió que los servicios de emergencia actuaran de inmediato, evaluando los riesgos y coordinando las primeras medidas de seguridad para los vecinos y el personal presente.
En los primeros momentos luego del derrame, se consideró la posible evacuación de los residentes cercanos, mientras se implementaban los protocolos pertinentes con las instituciones involucradas. No obstante, tras una evaluación inicial, se concluyó que no era necesaria la evacuación, según indicó Miguel Toselli, director de Defensa Civil.
Toselli, según trascendió, aclaró que la cantidad vertida era aproximadamente 1.000 litros, lo que representaba un riesgo significativo, aunque manejable con los procedimientos de emergencia aplicados.
Una de las primeras acciones fue el establecimiento de un perímetro de seguridad en la zona afectada, restringiendo el tránsito y el acceso al área cercana al derrame. Simultáneamente, se realizaron recorridas por las calles vecinas, donde se solicitó a los residentes mantener puertas y ventanas cerradas como medida preventiva contra la inhalación de vapores y para minimizar cualquier exposición potencial a la sustancia.
La neutralización del ácido nítrico fue efectuada con la colaboración de operarios del Corralón Municipal, quienes aportaron arena y tierra para agilizar el proceso y permitir el retiro seguro del material. El camión involucrado, que aún contenía restos de la sustancia, fue trasladado a un sector seguro, siguiendo los protocolos establecidos para el manejo de residuos químicos.
El operativo incluyó una limpieza exhaustiva del área y la recolección de los residuos generados, garantizando que no queden elementos que pudieran representar peligros futuros para la población o el medio ambiente. Las tareas se realizaron bajo la supervisión de las autoridades locales, que mantuvieron comunicación constante con los equipos especializados.
En un hecho similar, a mediados de noviembre se produjo el desprendimiento de un contenedor de aceite tras el vuelco de un camión en la autopista 25 de Mayo, a la altura de Combate de los Pozos. Este incidente generó la interrupción del tráfico y movilizó a los equipos de emergencia de la Ciudad.
Las autoridades confirmaron que el accidente fue provocado por una maniobra defectuosa del conductor, quien fue trasladado al Hospital Argerich con politraumatismos, aunque sin riesgo vital.
El episodio inició con un llamado al 911 que alertó sobre un contenedor caído en la vía. Personal de la Comisaría Vecinal 3 B de la Policía de la Ciudad se presentó para verificar el estado del conductor y la situación en el área, mientras el chofer recibía atención médica.
El Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) llegó al lugar para trasladar al conductor al centro de salud, diagnosticado con “politraumatismos sin riesgo de vida”.
La circulación en la Autopista 25 de Mayo se vio restringida durante varias horas debido a las tareas de limpieza y remoción del aceite. Equipos de los Bomberos de la Ciudad y de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) intervinieron en la remoción del material derramado. Se aplicaron materiales absorbentes y se aseguró que la sustancia no presentaba toxicidad.









