El hallazgo clave del estudio, que abarcó a 1500 encuestados, es el deseo de cambio: un 61,9% de la población afirma que votaría para reemplazar al gobierno actual, en contraposición a un 33,4% que optaría por la continuidad.
Este dato indica un desplazamiento en las fuerzas políticas: por primera vez en el análisis, el peronismo (31,3%) supera a La Libertad Avanza (28%) en intención de voto, mientras que el PRO queda relegado a una tercera posición con solo el 6,8%.
El estudio también contempla un escenario sin el partido de Mauricio Macri, donde la diferencia entre el peronismo y los libertarios se estrecha a punto y medio (35,3% frente a 33,8%).
No obstante, el informe también refleja un elevado porcentaje de indecisos, que alcanza el 24,3%, una cifra que podría inclinar la balanza hacia cualquiera de los extremos políticos.
A pesar del discurso oficial sobre la recuperación económica, los datos indican que el “crédito social” se está agotando, con una desaprobación de la gestión Milei que se eleva al 65,3%. Esto está impulsado por una percepción negativa persistente:
El análisis hecho por la consultora advierte que la narrativa oficial de “gobernamos bien, pero comunicamos mal” ha perdido fuerza.
“La recuperación económica no puede ser impuesta como un anuncio publicitario; es algo que se siente o no se siente”, indica el informe, enfatizando que la falta de alivio en la economía personal es el principal obstáculo político para la Casa Rosada.
Otro aspecto relevante del informe es la evaluación del ecosistema digital que respalda al núcleo fuerte del Gobierno. En medio del desgaste de su gestión, se observa un aumento en la “batalla cultural” en plataformas como X, Reddit y YouTube, donde circulan discursos que desafían los consensos sociales establecidos.
Si bien un 92,6% de los argentinos está firmemente de acuerdo en temas básicos como el voto femenino, el estudio detecta tendencias de radicalización:
Estos indicadores sugieren que, ante la falta de resultados económicos, el discurso oficial se ha desplazado hacia los márgenes de la red, convirtiendo ideas de espacios digitales en políticas públicas, un fenómeno que expertos consideran un intento de control social ante el creciente descontento.
El informe concluye que el “cisne negro” que representó Milei en 2023 corre el riesgo de transformarse en una “frustración política más” en la historia reciente del país.
Con el PRO estancado en un 6,8% y una oposición que comienza a capitalizar el malestar social, el Gobierno se adentra en un segundo semestre crucial.
Sin un cambio evidente en los salarios y la reactivación económica, la Casa Rosada podría enfrentar las elecciones de 2027 con una estructura desgastada y un electorado que, tras tres años de medidas de ajuste, empieza a mostrar una impaciencia creciente.









