“Sí, era cierto”, afirmó Zabaleta al ser consultado sobre las anotaciones de Oscar Centeno, el exchofer que documentó los movimientos del enviado del Ministerio de Planificación en la sede central de Techint. Zabaleta, quien al comienzo del proceso fue imputado y posteriormente sobreseído, brindó su testimonio como testigo y explicó que actuó bajo las órdenes de Luis Betnaza, el director de Relaciones Institucionales de la compañía en aquel momento.
En su declaración, Zabaleta describió el mecanismo de los pagos ilegales. “La instrucción que me había dado Betnaza era que tenían que ser de cerca de un millón de dólares, y más o menos se cumplió. Se entregó en pesos”, detalló el exgerente, añadiendo que cada entrega oscilaba entre 600 y 700 mil pesos de aquel entonces.
Además, corroboró la autenticidad de los horarios y fechas mencionados en las anotaciones de Centeno, aunque destacó las medidas de seguridad que exigía el mismo Baratta. Las entregas se realizaban de manera personal en la cochera del subsuelo de Techint, dado que Baratta argumentaba que “no quería ser visto por nadie”.
Zabaleta también aclaró el rol de Centeno en estas transacciones, asegurando que el exchofer no estaba presente en las operaciones: “Nunca estuvo cerca nuestro, dejaba a Baratta a unos metros y él caminaba hasta mi auto donde le entregaba el paquete. Qué hacía después que se iba de mi oficina, desconozco”.
En otro momento, el exejecutivo recordó un intercambio telefónico tenso con Baratta, quien se mostró molesto al enterarse de que recibiría pagos en pesos en lugar de dólares. “Me tenés que dar dólares porque si no te voy a cortar el gas en la planta de Campana”, le advirtió el exfuncionario.









