Con un volumen operado de USD 685 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista marcó una ligera alza de 2,50 pesos, equivalente a un 0,2%, alcanzando los 1.514 pesos, en su cuarta jornada consecutiva de incremento.
Durante agosto, el tipo de cambio oficial ha incrementado 29 pesos, un 2%, y en lo que va de 2026, el aumento es de 59 pesos, lo que representa un 4,1%, muy por debajo de una inflación que se aproxima al 20 por ciento.
La demanda por cobertura ha llevado el tipo de cambio a un nuevo récord nominal, y este miércoles, el nivel del dólar mayorista se establecerá como referencia para la Letra D31G6, un título atado al dólar por un equivalente en pesos de alrededor de USD 4.000 millones.
La semana pasada, el Tesoro argentino intentó canjear esta Lelink D31G6 por emisiones con plazos de vencimiento en septiembre (D30S6) y octubre (D30O6) para aligerar la carga de vencimientos fijados para el lunes 31 de agosto, pero solo logró una adhesión del 34,1% del valor nominal.
Como resultado de esta operación, se rescataron USD 1.344 millones y se emitieron USD 1.354 millones en nuevas Letras; sin embargo, quedaron títulos por aproximadamente USD 2.600 millones que vencen este mismo mes.
“El dólar mayorista amaga con volver a ensayar un gradual deslizamiento, ahora hacia los $1.415, en la rueda que definirá el fixing de otra Lelink, lo cual permitirá en las próximas jornadas evaluar si dicha estrategia oficial se debe a este evento o seguirá vigente,” explicó el economista Gustavo Ber.
“Los operadores desean que sea esta última la respuesta para poder evitar tensiones y que el BCRA continúe comprando, aunque a un ritmo considerablemente más reducido del anticipado por la estacionalidad. También se monitorea una licitación más complicada, donde un menú orientado a instrumentos a corto plazo buscaría ‘rollear’ (renovar) un 100%, sin modificar así el nivel de liquidez del sistema,” sostuvo el titular del Estudio Ber.
El Tesoro planea renovar este jueves cerca de $12,6 billones en bonos de corto plazo, de los cuales una gran parte son dollar linked, es decir, deuda vinculada a la paridad cambiaria del mercado interbancario.
“Cada mes, cuando se produce esta tensión financiera, la demanda de dólares aumenta por el deseo privado de acelerar alguna devaluación, lo que obliga al Gobierno a intervenir mediante diferentes mecanismos para evitar desbordes que podrían acelerar la inflación,” resalta un informe.
El dólar al público subió cinco pesos, un 0,3%, alcanzando los $1.535 para la venta en el Banco Nación, estableciendo un nuevo récord nominal. En contraste, la cotización blue disminuyó cinco pesos, situándose en 1.555 pesos.
Los analistas consideran que este leve ascenso del dólar es saludable, ya que existe un consenso respecto a un atraso cambiario si se tiene en cuenta la persistente inflación acumulada del 20% en lo que va de 2026.
“Es natural que tengamos estas fluctuaciones cambiarias, dado que cada uno busca una mejor posición: quienes deben cobrar deuda atada al dólar buscan recibir más pesos; mientras que el Gobierno se esfuerza por evitar disparadas,” afirmó un agente financiero del banco BBVA.
“Lo que se necesitaba era un pequeño ajuste en el tipo de cambio en un contexto de normalización de las condiciones de liquidez a través de operaciones de mercado abierto, y eso parece estar sucediendo. Los flujos externos provenientes de las exportaciones y de emisiones corporativas, aunque menores que en los últimos seis meses, siguen siendo sólidos, lo que sugiere que el tipo de cambio se mantendría robusto durante algún tiempo, requiriendo únicamente un ajuste menor de la moneda y de las tasas de interés domésticas,” analizó Max Capital.









