Durante su publicación en X, Caputo subrayó que las exportaciones pesqueras totalizaron US$867 millones entre enero y abril, con un aumento del 28% en volumen, alcanzando las 249.412 toneladas en comparación con el mismo periodo de 2025. Informó que los productos que más han crecido en sus despachos incluyen pescado fresco o refrigerado con un aumento del 45%, moluscos congelados con un 43%, preparaciones y conservas con un 27%, y crustáceos congelados con un 20%. Además, citó a Estados Unidos, China, España y Brasil como los principales destinos de exportación.
Sin embargo, desde la industria pesquera matizaron estos avances, recordando que las empresas enfrentan una crisis de rentabilidad derivada del aumento del costo del gasoil, conflictos laborales que han paralizado parte de las actividades y la permanencia de los derechos de exportación. Según las organizaciones empresariales, el problema principal reside no en la falta de demanda ni en los volúmenes capturados, sino en una estructura de costos que ha llevado a la inviabilidad de varios segmentos de la flota, particularmente la de Mar del Plata.
Eduardo Boiero, presidente de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca), comentó sobre el aumento en las exportaciones, señalando que está fuertemente ligado al comportamiento de una única especie: el calamar Illex. “El Gobierno lo utiliza como noticia positiva y me parece correcto. Sin embargo, la realidad es que, en el caso de la pesca, los incrementos son relativos, ya que lo que ocurrió fue que se capturó más calamar en menos tiempo durante los primeros meses y se detuvo la captura antes. No es una cuestión de crecimiento del sector, sino de una mayor disponibilidad de un recurso natural que depende de factores ambientales”, explicó Boiero.
Los datos proporcionados por Capeca, basados en estadísticas del Indec, indican que las exportaciones pesqueras sumaron US$905,7 millones en el primer cuatrimestre, lo que representa un incremento del 38,3% en comparación con el mismo periodo de 2025, gracias a las 245.183 toneladas enviadas al exterior. Dentro de esta cifra, el calamar Illex aportó US$405 millones, aproximadamente el 45% de las ventas externas del sector, con un crecimiento del 43,4% en valor y del 43,5% en volumen, impulsado principalmente por un aumento en la demanda de China, que incrementó sus compras en un 68,7%.
Boiero agregó que este aumento en la captura de calamar se relaciona con su comportamiento biológico. “El año pasado, hubo mucha presencia de calamar en la zona norte y la pesca se concentró más en la segunda parte de la temporada. Este año, el stock del sur patagónico fue muy efectivo entre enero y abril. Por eso las estadísticas del primer cuatrimestre son tan elevadas”, enfatizó.
El dirigente también destacó que la captura del calamar, cuyos ciclos son anuales y cuya abundancia es difícil de prever, está sujeta a diversas influencias, tanto ambientales como de pesca en zonas fuera de la Zona Económica Exclusiva. “La incertidumbre sobre las cantidades siempre existe”, indicó.
Boiero concluyó que el incremento en las estadísticas de exportación no debe ser confundido con una mejora en la economía empresarial. “Capturar más y exportar más dólares no son sinónimos de ganar dinero. Se puede pescar mucho, vender mucho y aun así perder dinero. La pesca enfrenta hoy una crisis de rentabilidad”, afirmó.
Finalmente, enfatizó que la situación es particularmente grave para la flota fresquera con base en Mar del Plata. “Todo el sector fresquero está en crisis. Los números no son favorables. No hay secretos. Cuando solo se observan las estadísticas de exportación, los porcentajes pueden malinterpretarse como una señal de bienestar, y la realidad es que no es así”, concluyó.
Por otro lado, Boiero anticipó que podría ocurrir una situación similar a la del calamar en los próximos meses con el langostino. “Cuando se divulguen los datos de mayo, junio y julio, seguramente se verá un fuerte salto interanual porque el año pasado prácticamente no se realizó captura hasta agosto. Sin embargo, eso tampoco implica necesariamente una mejora económica para las empresas”, recordó.









