Las correcciones en las previsiones para el país se producen en un entorno mundial afectado por la guerra en Medio Oriente, que comenzó el 28 de febrero con una ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que llevó al bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.
El organismo con sede en Washington también pronostica un crecimiento de 3,5% para Argentina en 2028, tras las elecciones presidenciales de 2027.
“El crecimiento se consolidó a principios de 2026 en varias economías sudamericanas, reflejando en parte el efecto de arrastre positivo de finales de 2025, aunque se moderó en el caso argentino debido a condiciones monetarias aún restrictivas”, señala el informe en el segmento sobre América Latina.
“Entre los exportadores netos de energía, los precios más altos respaldarán los ingresos por exportaciones y los saldos externos. En Argentina, se espera que el crecimiento se mantenga relativamente sólido y prácticamente estable —en un 3,6% durante 2026-2028—, impulsado por las exportaciones, pero limitado por políticas monetarias y fiscales internas restrictivas.









