No obstante, la costumbre no se practica de la misma manera por todos. Mientras algunos optan por tomar tres tragos de caña con ruda, otros prefieren beber siete sorbos. Estas cantidades corresponden a diversas interpretaciones de la tradición, sin una única norma que determine la cantidad exacta a consumir.
Tomar tres tragos es una de las variantes más comunes del ritual. El número tres aparece en diversas tradiciones y creencias populares, asociado a conceptos como equilibrio, protección y fortuna.
Sin embargo, en el caso de la caña con ruda, no hay un significado unificado y documentado para cada uno de los tres tragos. Esta costumbre ha sido transmitida entre generaciones, adoptando particularidades según cada familia y localidad.
Por lo tanto, hay quienes simplemente consumen tres tragos consecutivos como forma de honrar el ritual que aprendieron de sus antepasados.
Otra percepción sugiere que se deben beber siete sorbos durante la mañana del 1° de agosto. El siete, en distintas culturas y creencias populares, ha estado cargado de simbolismo relacionado con la suerte, lo que le otorga un fuerte valor en varios rituales.
Al igual que los tres tragos, no existe una interpretación estándar de los siete sorbos en esta tradición. Más allá de la cantidad escogida, el objetivo simbólico se mantiene constante: iniciar agosto con protección y alejar la mala fortuna, según la creencia popular.
La tradición presenta múltiples variantes y puede diferir de una región a otra. Algunas formas populares incluyen la no necesidad de cumplir con una cantidad específica, ya que cada familia tiene su manera propia de realizar el ritual.
Sus raíces están vinculadas a los pueblos guaraníes del noreste argentino, especialmente en las provincias de Corrientes y Misiones. Históricamente, agosto fue considerado un mes complicado por el frío y las duras condiciones del invierno, las cuales podían afectar a personas, cultivos y animales. En este contexto, surgieron diversas prácticas para enfrentar el mes y protegerse de los males asociados a esta época.
Con el tiempo, consumir caña con ruda se estableció como una costumbre popular para recibir agosto con salud y suerte, extendiéndose a diferentes regiones del país.
La tradición dicta que la bebida se debe consumir al iniciar el 1° de agosto, antes del desayuno, constituyendo uno de los primeros actos de este nuevo mes. Realizarlo en ayunas forma parte del simbolismo del ritual, aunque esto no implica que el consumo de alcohol con el estómago vacío tenga propiedades beneficiosas para la salud, ya que el alcohol se absorbe más rápidamente en estas condiciones.
Las bondades atribuidas a la caña con ruda pertenecen a creencias y costumbres populares, careciendo de respaldo medicinal comprobado.









