La historia de Don Box se inicia en 1947 en el barrio de Núñez, cuando una fábrica de papel fotográfico perteneciente a Alfredo Gentile, abuelo de uno de los actuales socios, cerró sus puertas y su depósito se transformó en un guardamuebles tradicional. En ese tiempo, las pertenencias de los clientes eran almacenadas en un único espacio compartido, sin grandes divisiones.
Originalmente conocida como Depósito Belgrano, el cambio significativo ocurrió a finales de los años 80 y comienzos de los 90, cuando la segunda generación decidió construir las tres primeras “jaulas” metálicas privadas, elaboradas de manera artesanal. De esta manera, la compañía sentó las bases de unas de las primeras bauleras privadas en Argentina, incorporándose a un formato de self storage que ya comenzaba a crecer en el mercado estadounidense.
En 2001, la tercera generación, liderada por Federico Gentile, tomó el mando. A los 20 años, Federico asumió el liderazgo cuando su padre se retiró por razones de salud, invitando a su amigo de la infancia, Marcelo Fraschina, a unirse como socio. Juntos, emprendieron el camino hacia la expansión que ha llevado a Don Box al lugar que ocupa hoy.
En la actualidad, Don Box cuenta con nueve sucursales, de las cuales seis se encuentran en la Ciudad de Buenos Aires -Núñez, Palermo, Saavedra, Villa Urquiza, Agronomía y Almagro- y las demás en Tigre, Quilmes y Córdoba. La firma gestiona más de 6.500 bauleras y emplea alrededor de 50 personas. Dentro de su plan, se prevé la incorporación de otras 2.500 unidades en los próximos dos años.
“Estamos entrando en una nueva etapa de crecimiento. Para nosotros, crecer no solo significa abrir nuevas sucursales; nuestro valor diferencial está en el servicio y en la experiencia que ofrecemos a cada cliente: desde la ubicación y la seguridad hasta la facilidad de acceso y la atención. Queremos llevar a nuevas ciudades un modelo que hemos desarrollado y profesionalizado a lo largo de los años”, afirmó Marcelo Fraschina, CEO y socio de Don Box.
El empresario señala que la compañía mantiene una propuesta de valor uniforme en todas sus sedes, que incluye privacidad y estructuras robustas, con unidades 100% cerradas que evitan accesos no autorizados; operativas protegidas, con zonas de carga y descarga resguardadas para operar sin interrupciones climáticas; y un acceso ágil, permitiendo ingresos diarios sin previa coordinación.
Además, Don Box cuenta con un servicio de atención al cliente centralizado. Gracias a su volumen de operación, dispone de un call center propio para atender a sus clientes, una estructura que no es común en el mercado nacional.
Fraschina también destaca que el aumento de la demanda se debe a cambios estructurales en los estilos de vida y en la dinámica del comercio. Por un lado, la tendencia hacia departamentos de menores dimensiones y el constante movimiento de inquilinos ha generado una necesidad de almacenar elementos de uso estacional como valijas, ropa de temporada, artículos deportivos o de decoración. Por otro, situaciones como mudanzas, divorcios, sucesiones o el traslado de adultos mayores a residencias han llevado a muchas personas a requerir espacios de guardado temporal.
Asimismo, Fraschina resalta que para emprendedores y pymes, las bauleras se convierten en módulos logísticos escalables. El servicio les permite contratar metros cuadrados adicionales en períodos de alta demanda, como la campaña navideña, y reducirlos una vez pasadas esas temporadas, evitando los costos fijos de un depósito tradicional durante el año.
“Esa es una gran ventaja para quienes guardan herramientas de trabajo. En lugar de mantenerlas en casa, donde ocuparían casi un cuarto entero, pueden almacenarlas aquí. Así, cuando necesitan algo, simplemente van, buscan lo que necesitan y se van a trabajar, regresando después”, explicó. Las pymes suelen utilizar las bauleras para guardar materiales de marketing o mobiliario de oficina. Al ser un espacio flexible, se presenta como una opción ideal para quienes no saben qué hacer con sus cosas hasta que toman una decisión.
Para ejecutar su plan de expansión a nivel nacional, Don Box ha revisado su modelo de financiamiento. Durante cerca de dos décadas, la empresa utilizó la reinversión del 100% de sus utilidades para financiar sus primeras seis sucursales en la capital. Ahora, ha comenzado a incluir inversores privados, financiando cada proyecto por separado, lo que le permitió abrir tres nuevas sucursales al mismo tiempo en Tigre, Quilmes y Córdoba.
Con una inversión promedio de aproximadamente US$900.000 por cada nueva sucursal, la firma proyecta una inversión total de US$40 millones para la apertura de 40 centros en la región del AMBA y en grandes ciudades del interior, como Rosario, Mendoza y Santa Fe, en un plazo de diez años. El propósito es aprovechar la baja penetración del self storage en la región frente a mercados más desarrollados como los de Estados Unidos y España.
Datos de la Self Storage Association indican que en Estados Unidos existen más de 64.000 centros, una cifra que supera la cantidad de locales de McDonald’s y Starbucks juntos en ese país. En España, un informe de la Federación Europea de Asociaciones de Self Storage junto con la consultora CBRE señala que el sector opera aproximadamente 2 millones de metros cuadrados, posicionándose como el cuarto mercado más grande de Europa, con una escala poblacional similar a la de Argentina.









