on la mirada puesta en el escenario electoral de 2027, el oficialismo proyecta sumar alianzas clave mientras el peronismo diseña una estrategia para frenar la reforma.
El Poder Ejecutivo acelera las negociaciones parlamentarias en la Cámara de Senadores con el objetivo de reunir los votos necesarios para aprobar la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa se posiciona como una de las prioridades centrales dentro de la agenda legislativa trazada por la Casa Rosada.
De acuerdo con las estimaciones que maneja el oficialismo, la bancada de La Libertad Avanza —compuesta por 21 senadores— sumaría apoyos provenientes de sectores de la Unión Cívica Radical (UCR) y del interbloque Impulso País. Aunque el cálculo teórico proyecta hasta 38 respaldos, en el entorno gubernamental prevalece la cautela y se trabaja sobre un escenario conservador cercano a los 35 votos para garantizar el avance del proyecto.
La contraofensiva del Partido Justicialista
En el espacio opositor, el Partido Justicialista (PJ) busca articular un frente común para bloquear el tratamiento del proyecto. Referentes del bloque han postergado disputas internas con el fin de consolidar una postura unificada contra la reforma electoral.
La estrategia del peronismo contempla entablar negociaciones con los gobernadores de buen diálogo con la Casa Rosada, buscando evitar que sus legisladores acompañen la medida impulsada por el oficialismo. Entre los mandatarios clave en este esquema se encuentran:
- Gobernadores del PJ: Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca).
- Gobernadores de fuerzas provinciales: Rolando Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones).
Desde la perspectiva del PJ, preservar las elecciones primarias resulta un mecanismo clave para dirimir candidaturas y saldar las diferencias políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027.









