La medida, dispuesta mediante el DNU 736 publicado en el Boletín Oficial, modifica una restricción vigentes desde la crisis de 2001 para dinamizar el financiamiento corporativo en el mercado local.
El Poder Ejecutivo formalizó la flexibilización de los créditos en moneda extranjera para el sector privado a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2024. La normativa, anunciada previamente por el ministro de Economía, Luis Caputo, modifica el marco regulatorio que regía sobre la capacidad prestable del sistema financiero argentino.
Con esta resolución, las entidades bancarias quedan autorizadas a destinar hasta un 15% de su capacidad prestable en dólares a compañías que operen exclusivamente en el mercado interno y no registren ingresos generados en moneda extranjera.
Cambio normativo y alcance financiero
La medida altera de forma directa el artículo 23 del Decreto 905/2002, sancionado tras el colapso del esquema de convertibilidad para preservar la solvencia del sistema bancario. Aquella regulación prohibía que los depósitos en dólares fueran prestados a deudores cuya actividad no generara divisas de forma directa o indirecta (como exportadores o sus proveedores), evitando así el descalce de monedas ante eventuales devaluaciones.
Los aspectos centrales del nuevo esquema disponen:
- Límite operativo: Los bancos podrán destinar hasta un 15% de los depósitos en dólares hacia personas físicas o jurídicas sin ingresos vinculados a la divisa estadounidense.
- Destino de los fondos: El crédito estará orientado prioritariamente al financiamiento de proyectos de inversión, capital de trabajo, adquisición de bienes de capital y desarrollo de infraestructura dentro del territorio nacional.
- Evaluación de riesgo: El Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantendrá la potestad de establecer los criterios prudenciales de calce de plazos y exigencias de capital para mitigar los riesgos crediticios de las entidades financieras.
Impacto en el mercado
El objetivo central trazado por el Palacio de Hacienda busca canalizar los argendólares depositados en el sistema hacia la actividad productiva. Tras las recientes medidas de regularización de activos y el incremento en los depósitos en moneda extranjera, el Gobierno apunta a reactivar la oferta de crédito para sectores clave del mercado interno —como la industria, el comercio y la construcción— que anteriormente no tenían acceso a financiamiento en dólares con tasas más competitivas que las del mercado en pesos.









