“Cuando una persona siente que su nariz se colapsa al tomar una inspiración profunda o experimenta dificultades para respirar durante el ejercicio, existe una causa anatómica específica detrás de ello: la insuficiencia ventilatoria nasal”, comentó la especialista en otorrinolaringología Ana Cofré (M.N. 117.124 / M.P.R.N. 8815), quien aclaró que el origen de este problema puede variar.
La doctora destacó: “Puede tratarse de un defecto estructural con el que el paciente ha convivido toda su vida, sin saber que tiene una solución, o ser la consecuencia directa de una rinoplastia que no priorizó la funcionalidad nasal frente a la estética”.
Este último aspecto es especialmente importante, ya que no siempre una cirugía nasal que logra un resultado estético satisfactorio también lo es desde el punto de vista funcional. “Existen casos en los que se obtiene una apariencia atractiva, pero la funcionalidad se ve comprometida en comparación con el estado anterior”, advirtió la Dra. Cofré, directora del Centro Patagónico de Otorrinolaringología.
El diagnóstico inicial, según la médica, puede basarse en una observación simple que cualquier persona puede realizar sobre sí misma. “Si al realizar una inspiración normal o intensa, por ejemplo durante el ejercicio, uno o ambos lados de la nariz se colapsan, es posible que estés experimentando una insuficiencia ventilatoria nasal y es necesario investigar su causa estructural”, aclaró.
Se debe tener cuidado con las válvulas nasales, ya que corresponden a la zona más estrecha del tracto respiratorio y, por lo tanto, son las más propensas a alteraciones estructurales.
Un informe del Servicio de Otorrinolaringología del Complejo Médico de la Policía Federal Argentina indica que las disfunciones en esta área son una causa común de obstrucción nasal crónica, aunque a menudo pasan desapercibidas incluso para el propio paciente.
Cuando el problema es de carácter estructural, los tratamientos con aerosoles o medicamentos no son suficientes para solucionarlo, ya que se trata de un asunto de forma y no de inflamación. En tales situaciones, la intervención quirúrgica —que puede incluir septoplastia, rinoplastia funcional o técnicas específicas para reforzar la zona de las válvulas nasales— suele ser el método idóneo para restablecer una respiración normal.
Antes de considerar esta opción, los especialistas sugieren agotar otras alternativas y asegurarse de que la obstrucción no sea consecuencia de alergias u otros problemas relacionados con los senos paranasales. La consulta con un otorrinolaringólogo es fundamental, ya que permite determinar, a través de un examen físico sencillo, si el colapso nasal se debe a esta afección y qué enfoque es el adecuado en cada caso.









