El severo ajuste había sido anticipado más de un mes atrás por Caputo al gabinete, pidiendo propuestas de recortes que equivalieran al 2% de los gastos corrientes y al 20% de los gastos de capital. Algunos ministros cumplieron con esta tarea, mientras que otros mostraron resistencia ante la imposición de restricciones. Sin embargo, cuando finalmente se implementaron los recortes, muchas de las propuestas perdieron relevancia y varios funcionarios se encontraron con que se recortaban partidas que habían solicitado mantener, al tiempo que aumentaban otras que podrían haber sido ajustadas.
“Nosotros habíamos pasado una propuesta que no se condijo con el resultado final. Lo terminó haciendo la burocracia del Ministerio de Economía con criterios que no entendimos bien. Vino el recorte empaquetado”, se quejaron en una de las áreas más impactadas. Esta percepción fue compartida por la mayoría de las dependencias gubernamentales.
Un aspecto que causó irritación interna fue el momento del anuncio, justo un día antes de la marcha universitaria. A pesar de que parecía una provocación, una respuesta que Milei suele fomentar, en realidad fue el resultado de la falta de una planificación coordinada. En el Gobierno reconocen que no hubo intención de elegir un momento tan desafortunado; simplemente, esa decisión administrativa estuvo lista y fue publicada en el Boletín Oficial. Admiten que fue un error no haber evaluado el impacto que tendría antes de la manifestación más convocante del año, aunque aún dista de la primera marcha universitaria de 2025.
Las deficiencias en la estrategia de comunicación volvieron a hacerse evidentes, un aspecto que había sido un activo libertario en los primeros años de gestión, pero que hoy experimenta una fase errática tras la retractación de Santiago Caputo. También se observó una falta de coordinación el jueves en Mendoza, durante la presentación del primer proyecto realizado bajo el modelo RIGI. Se trataba de una excelente oportunidad para mostrar un logro palpable con la apertura de un parque de energía solar, pero todo se vio empañado por una serie de contratiempos.
El representante del Gobierno en ese evento fue Adorni, quien se ha convertido en una figura que oscurece todo a su alrededor. Acudió para inaugurar un proyecto llamado “El Quemado”, lo que parecía una irónica coincidencia del destino.









