River dio un primer paso hacia adelante tras su abultada victoria por 3-0 sobre Blooming, resultado que le aseguró un lugar en los octavos de final y lo posicionó segundo entre los ocho primeros de su grupo, mirando ya hacia su próximo encuentro como local en los play-offs. En un contexto de incertidumbre, River se destaca un poco en comparación con otros equipos argentinos en la Copa Sudamericana, siendo el único que avanzó de ronda, mientras que Racing, San Lorenzo, Barracas Central y Deportivo Riestra fueron eliminados, y Tigre definirá su futuro en el torneo este jueves.
Minutos antes del comienzo del partido, Chacho, en sus primeras declaraciones tras la final, reconoció que la derrota fue “un golpe” y resumió la situación actual de River: “Tenemos un plantel, sobre todo hoy, con muchísimos jóvenes, con mucho futuro, que juegan muy bien, pero sin tantos partidos en primera. Así que el que tiene que poner la cara soy yo”.
La alineación presentada contra Blooming reflejaba las palabras de su entrenador, con ocho titulares formados en las divisiones inferiores y seis jugadores entre 18 y 22 años. Colidio quedó fuera del partido debido a una contractura en el cuádriceps derecho, mientras que Quintero ya había volado hacia Colombia para unirse a la selección nacional, lo que parece marcar una despedida inminente a la MLS. Tras la victoria, Coudet comentó que había estado en una conversación de una hora y media con Quintero para desmentir cualquier conflicto entre ellos, afirmando: “Es tenido en cuenta. Para nada me dijo que se iba a ir, ni yo le dije que se fuera. No sé de dónde salen todas las conjeturas que se hacen”.
En lo que respecta al encuentro, Blooming cedió el control del balón a River, pero la presión inicial no se tradujo en un dominio efectivo, teniendo el equipo una posesión ineficaz. La circulación del balón se centró en pases seguros y controlados, a excepción de algunas iniciativas de Martínez Quarta con cambios de juego. Las proyecciones de Facundo González desde el flanco izquierdo ofrecieron la velocidad necesaria, aunque la definición seguía ausente.
El partido transcurría sin mayor relevancia hasta que el árbitro sancionó un penal por una falta sobre Galván, en una jugada que fue difícil de determinar. En un intento por reconciliarse con los hinchas, Maxi Salas falló un penal al estrellar el balón contra el poste. Durante la hidratación, Coudet instó a sus jugadores a acelerar el juego y finalizar las jugadas, logrando que su equipo tuviera una oportunidad clara con un cabezazo de Salas que fue despejado por el arquero.
El esfuerzo comenzó a dar frutos en el segundo tiempo, cuando Martínez Quarta decidió liderar un avance. Un cabezazo controlado por Almada, una tijera casi sin ángulo que se fue alta y una asistencia suave para el gol de Salas marcaron el cambio en el rumbo del partido.
Sin respuesta por parte de Blooming, el encuentro se volvió totalmente favorable para River, que se esforzó por ofrecerle más goles a su afición. Esto llegó con un penal ejecutado por Vera (tras un foul a Freitas) y un disparo desde fuera del área de Silva. La inclusión de Pereyra, Spiff, Lencina y Giménez refrescó el equipo, terminando con 11 juveniles en cancha, un símbolo de la transición que se intensificará con varias salidas y refuerzos en el próximo mercado: “vamos a tener una participación activa en el mercado”, anticipó Coudet, en referencia a la segunda mitad del año.









