Erling Haaland continúa dejando su huella en la historia del fútbol y este domingo protagonizó un momento memorable en el Mundial 2026. Con un par de goles del delantero del Manchester City, Noruega logró vencer a Brasil 2-1, eliminando a los pentacampeones en los octavos de final disputados en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey. Al concluir el encuentro, compartió su reflexión sobre una impresionante capacidad de marcar goles que, como él mismo reconoció, resulta difícil de entender. “Si tengo una o dos oportunidades, normalmente terminan en gol. No sé cómo lo hago, pero así es”, sostuvo en una frase que denota su autoconfianza. La explicación que encontró, sin embargo, fue espiritual: “Creo que estoy empezando a darme cuenta de que es un don de Dios que la pelota entre justo pegada al poste. Es una locura”, dijo el delantero, quien describió este triunfo como “el mejor partido de la historia de Noruega” y subrayó la solidez mental de su equipo para sostener el desafío ante los brasileños a medida que el partido se tornaba complicado. “Seguimos empujando hacia adelante”, concluyó. También envió un mensaje inspirador a las futuras generaciones de Noruega: “Espero que todos los jóvenes que vean esta entrevista, cuando sean un poco mayores, sientan que jugar para Noruega es lo que más orgullo les dará en toda su vida. Es absolutamente increíble”. Los goles que anotó contra Brasil llegaron en los minutos 79 y 90, en un partido donde los sudamericanos mantuvieron el control, pero no lograron mantener la ventaja. Con esas anotaciones, Haaland acumula un total de siete goles en el torneo y se coloca en lo más alto de la tabla de goleadores, junto al argentino Lionel Messi y al francés Kylian Mbappé. Su camino en esta Copa del Mundo comenzó el 16 de junio, cuando marcó un doblete a los 29 y 43 minutos durante la victoria 4-1 sobre Irak. Luego, el 22 de junio, volvió a anotar en dos ocasiones, a los 48 y 58 minutos, en el triunfo 3-2 frente a Senegal. Tras no participar en la derrota 4-1 ante Francia el 26 de junio, regresó el 30 de ese mes, anotando el gol que selló la clasificación a los 86 minutos, también con un 2-1 frente a Costa de Marfil. El doblete contra Brasil completó una notable secuencia de goles en cada uno de los cuatro partidos que disputó. Esta racha lo posiciona como el decimotercer jugador en la historia en marcar en sus primeros cuatro partidos de una Copa del Mundo, un logro que data de 1930, según indicó el periodista Silvio Maverino. El primer jugador en alcanzar esta hazaña fue el argentino Guillermo Stábile, quien anotó contra México, Chile, Estados Unidos y Uruguay. Posteriormente, se sumaron los húngaros Gyorgy Sarosi (1934-1938) y Sandor Kocis (1954), el brasileño José Leônidas da Silva (1934-1938), el uruguayo Alcides Edgardo Ghiggia (1950), el austríaco Erich Probst (1954) y el francés Just Fontaine, quien marcó en seis partidos consecutivos en 1958. Con el tiempo, otros como Ferenc Bene (1966), Gerd Muller (1970), el peruano Teófilo Cubillas Arizaga (1970-1978), el italiano Christian Vieri (1998) y el colombiano James Rodríguez (2014) completaron la lista previo a la inclusión del noruego.








