Con respecto a la expresión “signos positivos”, que fue utilizada durante la gestión de Mauricio Macri, Daza tomó distancia de esa administración. “Yo, personalmente, no apoyé la política económica del gobierno del presidente Macri. Hizo muchas cosas bien, pero fui crítico porque no estaba de acuerdo con la política fiscal”, declaró.
El viceministro destacó el mensaje de las tres agencias calificadoras que elevaron la nota de la deuda argentina, haciendo énfasis en que la evaluación de Moody’s es un indicio del buen desempeño de la administración de Milei. “Nos hemos fijado como objetivo que, de aquí a 2031, Argentina logre entrar en la categoría de Grado de Inversión, es decir, la categoría más segura, donde se deja de ser un país con riesgos de insolvencia, como lo son Paraguay, Perú o Chile”, indicó Daza. “El mensaje para los inversores es que esta vez es diferente, hay un cambio estructural de largo plazo positivo para Argentina”, subrayó.
Acerca del cambio en la calificación, el vice ministro precisó que esto implica “una reducción en el costo del crédito para Argentina, beneficiando a todos los argentinos, así como a las empresas y al Gobierno”.
Daza también señaló que la visión de Moody’s se alinea con la del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales que, según sus palabras, “no están atados al ciclo político de corto plazo y perciben un cambio de dirección muy significativo para Argentina”.
El funcionario descartó que los procesos electorales sean causantes de crisis económicas. Afirmó que “constantemente escucho en Argentina que se afirma que las elecciones políticas están asociadas a crisis financieras, del tipo de cambio. Mi mensaje es el siguiente: las elecciones, en Argentina como en ninguna parte del mundo, generan crisis. Lo que provoca crisis son los desequilibrios macroeconómicos”, aseguró.
Daza explicó que las crisis en las últimas décadas han sido consecuencia de “desequilibrios acumulados”, y los procesos electorales solo han actuado como detonantes. “La elección puede ser el inicio, pero si no hay problemas estructurales, no ocurrirá ninguna crisis”, argumentó en declaraciones a un medio de comunicación.
En relación con la producción y el empleo, mencionó que “se están generando empleos de a poco, aunque aún no son visibles”. Además, citó un proverbio japonés: “hace más ruido un árbol cayéndose que cien plantitas empezando a crecer”: “los empleos llegarán, es solo cuestión de tiempo”.
El vice ministro señaló que los primeros signos de recuperación ya se observan en sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales. A su vez, resaltó que la eliminación de barreras al empleo y regulaciones facilitará la explotación del potencial económico del país. “Esto permitirá ampliar la capacidad productiva de Argentina y generar más puestos de trabajo”.
Daza enfocó su discurso en que “estos 30 años han convertido a Argentina en uno de los países más rezagados en crear condiciones adecuadas para su población”. Subrayó que “no hay un país en este continente que posea más riqueza natural que Argentina. Se ha hecho todo lo posible para evitar que eso se concrete, y nosotros estamos trabajando para generar las condiciones adecuadas”.
“Todo el esfuerzo se ha centrado en crear las condiciones para que los argentinos puedan llegar a fin de mes, que sus ingresos puedan aumentar y que se creen más empleos”, enfatizó Daza en relación con la economía real.
Finalmente, destacó que la diferencia en la actualidad radica en que el programa económico se ejecuta “sin populismo, sin trucos, sin trampas”. En este marco, subrayó la importancia de que el proceso de “ordenamiento fiscal” no afecte a los sectores más vulnerables y enfatizó la colaboración entre las carteras de Capital Humano y Economía.









