La votación sobre el acuerdo consideró 40 votos a favor y 22 en contra, sin abstenciones. “Hoy venimos a cerrar una herida que tiene 25 años”, expresó un legislador. Se subrayó que el default de 2001 representó el mayor incumplimiento soberano en la historia.
El expresidente Mauricio Macri también se pronunció sobre el resultado de la sesión, afirmando que fortalecer la independencia del Poder Judicial beneficia al país y que es crucial generar confianza para promover las inversiones y el empleo.
Los debates en la sesión estuvieron marcados por tensiones dentro del oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel criticó los movimientos de la jefa del bloque de La Libertad Avanza, quien había decidido no retirar el pliego de Michelli, lo que provocó fricciones entre distintas facciones del gobierno.
El Senado también aprobó otros nombramientos como el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema. Durante las deliberaciones, se reiteraron críticas hacia el gobierno por la acumulación de deuda en gestiones anteriores y se cuestionó el relato de desendeudamiento durante la administración kirchnerista.
La sesión continuó con el tratamiento de un proyecto sobre la Inviolabilidad de la Propiedad Privada que busca modificar varias normativas relacionadas con la propiedad. Además, se discutió el acuerdo con bonistas que no habían participado de anteriores reestructuraciones de deuda, el cual contempla un pago de US$171 millones para concluir litigios y poner fin a un capítulo judicial en torno al default de 2001.
La semana siguiente, el Senado volverá a reunirse para abordar el pliego de Michelli, en un entorno político donde las divisiones en La Libertad Avanza se hicieron evidentes, reflejando las tensiones internas del oficialismo.









