En el Ejecutivo han intensificado los esfuerzos y buscan implementar la normativa “cuanto antes”, aunque aún deben considerar las observaciones presentadas por bancos, sociedades de bolsa, entidades fiduciarias y cámaras del sector financiero.
Cuando la CNV, dirigida por Roberto Silva, publique el documento definitivo, se habrá logrado un avance importante hacia la puesta en marcha de los fondos destinados a las nuevas indemnizaciones, programada para el 1° de noviembre.
“Desde la CNV venimos trabajando desde hace meses en la reglamentación de los Fondos de Asistencia Laboral, dialogando con los distintos actores del mercado para construir un régimen claro, ágil y adecuado a las características de este nuevo instrumento”, afirmó el funcionario en recientes declaraciones.
Después de un periodo de consulta pública de 15 días hábiles, la CNV examinará las numerosas presentaciones recibidas de los actores del mercado. “Pusimos la norma en consulta pública, para escuchar y sumar los aportes de quienes conocen y trabajan en el mercado y así construir, entre todos, la mejor regulación posible para su implementación”, agregó el entrevistado.
Los Productos de Inversión Colectiva FAL podrán establecerse bajo dos modalidades: fondos comunes de inversión (FCI) abiertos o fideicomisos financieros. El nuevo marco normativo permitirá canalizar hacia el mercado de capitales los aportes realizados por los empleadores para gestionar futuras indemnizaciones, tal como se había anticipado anteriormente.
Los recursos recaudados deberán ser invertidos en instrumentos financieros o valores negociables argentinos, como deuda emitida por el Tesoro, bonos provinciales, obligaciones negociables y depósitos en entidades financieras.
La CNV fijará requisitos mínimos para las entidades interesadas en ofrecer estos productos. En el caso de los fideicomisos financieros, se estableció que los fiduciarios deben contar con al menos 10 emisiones vigentes y un volumen mínimo de 50 millones de UVA. Para los fondos comunes de inversión también se exigirán requisitos de escala y trayectoria: las administradoras deberán gestionar al menos 10 fondos y tener un patrimonio administrado equivalente a 50 millones de UVA.
Desde el ámbito financiero, se solicitan a la CNV ajustes en ciertos requisitos para facilitar que más entidades puedan estructurar los FAL.
La reglamentación también que establece un límite a las comisiones: el tope máximo será del 1%, abarcando todos los honorarios relacionados con la administración del fondo. En el caso de los fondos comunes de inversión, esta comisión se calculará como un porcentaje anual que se devengará diariamente, acorde a la práctica estándar de la industria. Además, las comisiones de trading, que son los costos relacionados con la compra y venta de activos por parte del fondo, quedarán fuera de esta limitación.
Asimismo, las empresas tendrán la opción de cambiar de FAL. La CNV ha dispuesto un régimen de portabilidad semestral, que podrá ser ejercido una vez cada seis meses, en los meses de junio y diciembre.
Sin embargo, la reglamentación de la CNV no será el último paso necesario antes del inicio del sistema. Aún deben resolverse cuestiones por parte de ARCA y la reglamentación de la secretaría de Trabajo, que serán fundamentales para definir los aspectos operativos de los FAL y para canalizar las contribuciones de los empleadores hacia los vehículos seleccionados.
La secretaría de Trabajo determinará qué período salarial será el primero en estar sujeto a esta contribución. Una opción es que el primer aporte al FAL se realice en noviembre, basado en las remuneraciones devengadas en octubre. El Gobierno también podría decidir que el régimen empiece a aplicarse a las remuneraciones devengadas desde noviembre, que se declaran y pagan durante diciembre. Con un período de carencia de seis meses, los empleadores podrían utilizar los FAL para abonar indemnizaciones a partir de mayo o junio.









