– Un mensaje para las Pymes en una economía desafiante
Tradicionalmente, la respuesta de los argentinos ante la incertidumbre económica ha sido adquirir dólares, una tendencia que se acentúa en años donde se definen elecciones, como las que acontecerán en 2027. Sin embargo, el analista económico y financiero Salvador Di Stefano, conocido como “Gurú del Blue”, considera que esta estrategia debe ser completamente reconsiderada a la luz del nuevo contexto macroeconómico.
En un claro llamado a la acción, el especialista enfatizó que atesorar billetes verdes ha perdido su rentabilidad histórica. En vez de ello, sugirió que los ahorros se orienten hacia la economía real, activos tangibles y bienes de consumo. “Si querés hacer una buena inversión, no compres dólares”, afirmo.
Según sus cálculos, a pesar de que la cotización de la divisa estadounidense ha mostrado incrementos moderados en el mercado argentino, la inflación ha crecido a un ritmo muchísimo más acelerado, lo que ha llevado a una fuerte reducción del poder adquisitivo de los ahorristas que decidieron mantener sus fondos en dólares.
Di Stefano advierte que Argentina está experimentando un “cambio de régimen”, impulsado por las políticas del Gobierno que se centran en lograr un superávit fiscal y mantener la estabilidad de las variables macroeconómicas. En este nuevo escenario, la divisa estadounidense ya no cumple con su rol histórico de principal refugio financiero, lo que abre la posibilidad de explorar nuevas consideraciones sobre las inversiones.
“Hoy es un excelente momento para adquirir un auto, una moto, una camioneta o invertir en aquello que cada uno sabe administrar”, sostuvo el analista en una reciente entrevista. Considera que hay calma en el tipo de cambio y que el sistema financiero se está recomponiendo. Por este motivo, recomendó destinar los pesos o ahorros a bienes duraderos, vehículos, maquinarias o propiedades.
Asimismo, en el sector automotriz, las terminales y agencias han debido ajustar su inventario ante una demanda que se ha vuelto más selectiva. Esta situación ha ocasionado la aparición de considerables bonificaciones y una oferta de precios bastante competitiva. “¿Y por qué hay tanta oferta de autos? Porque las fábricas han logrado un nivel de producción que ha generado un stock superior a la demanda del mercado. Así, hoy hay más oferta que demanda”, explicó. “Como resultado, los precios de los vehículos se encuentran sustancialmente más bajos que hace un año”, enfatizó.
El analista también destacó que las decisiones financieras actuales no deben verse atrapadas por el ritmo electoral de largo plazo; es crucial enfocarse en las oportunidades que se presentan en el presente. “El partido se juega hoy; especular sobre lo que puede ocurrir hasta 2027 es poco prudente”, opinó.
Desde su perspectiva, este cambio en las reglas no solo impacta a los pequeños ahorristas, sino que también tiene repercusiones en el ámbito corporativo y de las PYMEs. Con una inflación que se está desacelerando en comparación con años anteriores, Di Stefano advirtió que los negocios ya no pueden sustentarse en “espejismos inflacionarios”, sino que deben competir mediante una gestión eficiente y productiva.
La recomendación para el sector empresarial consiste en realizar un exhaustivo análisis de sus flujos de fondos, medir el rendimiento sobre el capital invertido (ROIC) y optimizar los costos operativos internos. “En la actualidad, los errores ya no pueden ser encubiertos por la inflación, ni la tasa de interés negativa, ni los subsidios de electricidad y gas, ni la devaluación”, señaló.
“Estamos Frente a una economía más austera. Es fundamental ser productivo, eficiente y, además, hay que escalar el negocio, es decir, necesitas invertir”, subrayó.
Finalmente, anticipó que aquellos que necesiten financiamiento encontrarán un mercado crediticio más dinámico, y por lo tanto, es aconsejable planificar las inversiones de capital antes de que la demanda general empuje los precios al alza.









