Hasta no hace mucho, casi todos los encuestadores coincidían en que pocos factores afectan a un gobierno más allá de la economía, los problemas para llegar a fin de mes y el endeudamiento. Si bien la gestión de Milei ha enfrentado desafíos significativos, primero con el caso Andis y luego con el aumento de los ingresos de Manuel Adorni, se seguía enfatizando que lo primordial era la economía. Sin embargo, surge la duda sobre si este principio casi inalterable está en jaque ahora.
Simultáneamente, en medio de un clima generalizado que da por sentado que Milei ya tiene asegurada la reelección, algunos consultores comienzan a vislumbrar que podría resultar complicado ganar un balotaje, dado que un 60 por ciento o más de la población rechaza su gestión. Algunos especialistas incluso cuestionan sus posibilidades de triunfar en primera vuelta a menos que se den tres condiciones: el peronismo llegue dividido, no aparezca una alternativa de derecha como Victoria Villarruel o el macrismo, y la situación económica de los hogares mejore.
Este análisis provoca un debate en torno a estos pronósticos, reconociendo que aún falta un año y que nada es definitivo hasta que las candidaturas y las circunstancias sociales y gubernamentales se clarifiquen.
Un golpe inesperado
“El Gobierno no la vio venir —analiza Roberto Bacman, del CEOP—. Se especuló con que el Mundial traería paz, pero surgió algo inesperado: el símbolo de Malvinas, que cambió todo. Resurgió un viejo sentimiento patriótico. Y en este contexto, Milei está en problemas. Un 66 por ciento opina que Milei no es patriota. El 60 por ciento ve al FMI como sinónimo de buitre y usurero. Además, hay un fuerte rechazo hacia la Ley de Tierras, que fracasó en los puntos centrales. Mientras que se puede pedir paciencia en relación a la economía, la falta de sentido patriótico no puede justificarse en ningún modelo. En este país, lo nacional es un piso de legitimidad. Puede haber más declives.
Está por verse
Para Federico Aurelio, de ARESCO, “es cierto que la mayor preocupación es la economía y que lo que determina el estado de ánimo de la gente gira en torno a si mejora o no su situación económica, las dificultades para llegar a fin de mes y la inquietud por la economía y su efecto en el empleo, incluso más que la inflación. Sin embargo, hay diversos hechos negativos que podrían influir en 2026 y generan dudas entre los que respaldan a Milei. Los opositores están firmemente en contra. Por lo tanto, la clave están en los que apoyan a Milei y dependen de si la situación mejora. Aún hay un sector que muestra incertidumbre, pero la acumulación de acontecimientos podría cambiar la balanza.
El Gobierno sigue en declive
“Hasta hace tres meses, el núcleo duro del Gobierno representaba un 30 por ciento del electorado. Hoy le atribuyen un 25 —afirma Santiago Giorgetta, de Proyección—. Creo que la situación en Brasil y la Ley de Tierras pueden seguir afectando su apoyo. En términos generales, el respaldo ha caído de un 45 a un 40 por ciento, pero insisto, la pérdida se da en ese grupo que anhela que Milei continúe en 2027. ¿Puede recuperarse? Para lograrlo, se requieren señales evidentes y, sobre todo, medidas y mensajes para mejorar la economía. Sin embargo, el Presidente ha dejado en claro que no asumirá responsabilidades por la microeconomía ni por el endeudamiento. No se pueden esperar resultados diferentes si se siguen los mismos pasos. La gente ya no exige estabilidad, espera mejoras.
Juventud de espaldas
El politólogo Mario Riorda ha estado advirtiendo que el apoyo al Gobierno está en declive, especialmente entre los jóvenes y las mujeres. Utilizó cuatro encuestas diferentes: Haime y Asociados, Zuban Córdoba, Management & Fit y AtlasIntel.
Asegura que hay una “caída impactante del apoyo juvenil al Gobierno y una inversión del panorama, con un rechazo cercano a dos a uno. Además, se ha estrechado la brecha de desaprobación que ya no se limita a las mujeres, sino que también involucra a los hombres. En los sectores de bajos ingresos, el descontento llega al 70 por ciento y el 67 por ciento entre las mujeres. Este cambio entre los jóvenes es crucial, dado que eran el gran bastión de apoyo a Milei en un principio.
Primera vuelta, balotaje
Hugo Haime sostiene que las cartas aún no están echadas. “Es difícil analizar sin conocer a los candidatos que integrarán la contienda. Sin embargo, de las simulaciones realizadas, se puede inferir algo. Si el peronismo se presenta unido, habrá segunda vuelta. Lo mismo ocurriría si emerge algún candidato de centro-derecha como Villarruel o Macri o cualquiera relacionado con un pensamiento nacionalista o liberal. Actualmente prevemos una segunda vuelta muy reñida. Hay un porcentaje cercano a 20 puntos que no desea votar ni a Milei ni al peronismo, y ellos definirán la elección. Es cierto que un 60 por ciento clama por un cambio. Pienso que buscan una transformación de modelo, con estabilidad.
Panorama en contra
Raúl Timerman, del Grupo de Opinión, sostiene que “casi el 60 por ciento de la población afirma que no votaría a Javier Milei”. En la encuesta realizada por Trespuntozero, ese porcentaje alcanza el 59,4. Esto complica enormemente una posible victoria en un balotaje. Sin embargo, al observar el voto espontáneo, Milei cuenta con un 27,1 por ciento de apoyo. Esto indica que tiene una base significativa de votos seguros. Pero un punto crucial es que un 33 por ciento muestra arrepentimiento por haber votado a Milei en 2023. “Lo que implica que, si obtuvo el 56 por ciento de los votos, y un tercio se arrepiente, su apoyo real estaría por debajo del 40 por ciento. Esta es otra evidencia de que se le dificulta ganar un balotaje.
Esto explica su apuesta por la primera vuelta, impulsándolo a eliminar las PASO para complicar al peronismo en la unidad. “A Milei le resulta complicado conseguir unidad en el peronismo sin las PASO. Podría alcanzar un 40 por ciento, pero en caso de una eventualidad unificada del peronismo, este nunca ha obtenido menos de un 30 por ciento, lo que hace difícil que Milei gane”. Si el peronismo se presenta dividido, el panorama cambia. Si, por ejemplo, Unidad Ciudadana, con Cristina, se presenta por un lado, y el Movimiento Derecho al Futuro, con Axel, por otro, Milei tendría más posibilidades de alcanzar la victoria en primera vuelta, aunque probablemente perdería en el balotaje. Las chances de reelección son escasas.
El voto-cambio
Gustavo Córdoba, de Zuban Córdoba, comenta: “El Gobierno sostiene que frente a él no hay un candidato votable. Esta es una afirmación que no se sostiene. Todos coincidimos en el voto-cambio. La continuidad de este Gobierno tiene un respaldo de entre el 25 y el 35 por ciento, mientras que aquellos que demandan un cambio oscilan entre el 55 y el 65 por ciento”.
El consultor advierte que existe una mayoría considerable del 60 por ciento en oposición al actual Gobierno. “Para tener éxito, necesita controlar cuatro puntos clave: el dólar, la inflación, la recuperación del poder adquisitivo de las familias y la fragmentación de la oposición. Podría consolidar su victoria en primera vuelta bajo estas cuatro circunstancias. Hay una especie de máxima que se repite: en años pares, la oposición se enfrenta; en años impares, encuentra caminos hacia la unidad. Tiende a creer que Milei tiene dificultades para alcanzar una segunda vuelta y tampoco lo visualiza como ganador en la primera.









