La administración argumentó que esta decisión responde a “la actual suba internacional de los costos energéticos”. Según información oficial, de haberse mantenido el esquema original planteado para este año, se habría generado un aumento más pronunciado para los usuarios.
La oficialización de este aumento se realizó en las primeras horas del martes mediante el Boletín Oficial. Uno de los aspectos más destacados de la medida es el ajuste en el tope de consumo bonificable de energía eléctrica, que se elevará a 200 kWh mensuales, revirtiendo así la reducción a 150 kWh que había sido prevista inicialmente para este año.
Dicha reducción formaba parte del plan de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Con el nuevo ajuste, el límite subsidiado para el consumo eléctrico se establece nuevamente en 200 kWh mensuales para los hogares que se benefician de esta normativa.
Además, se informa que la implementación de esta disposición no es uniforme en ambos servicios. En el caso de la electricidad, se aplicará a los usuarios de Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que es la zona donde el gobierno nacional tiene jurisdicción. En contraste, la medida para el gas natural tendrá validez a nivel nacional.
A la par de la actualización de las tarifas, el Gobierno también comunicó modificaciones en las bonificaciones extraordinarias. Para la electricidad, esta bonificación se incrementó al 25%, sumándose a la bonificación base del 50%, lo que eleva la cobertura total al 75%. En lo que respecta al gas natural, la bonificación extraordinaria se sitúa en 24,5%, lo que hace que la bonificación total alcance un 74,5%.
La Secretaría de Energía ha vinculado estas decisiones con la intención de mitigar el impacto de los crecidos costos energéticos internacionales en las facturas de los usuarios residenciales, dentro del marco tarifario estipulado para septiembre.
Según los cálculos de la cartera energética, el aumento promedio en las facturas de este mes estará por debajo del 2,1% de inflación registrado en julio, que constituye el último dato oficial disponible del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Por su parte, las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA) anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará en aproximadamente 1,8% en septiembre.
“Con esta medida, el Gobierno Nacional refuerza su compromiso de proteger a los más vulnerables sin resignar el proceso de normalización tarifaria ni las metas fiscales”, afirmaron desde la Secretaría. Así, la justificación oficial de la actualización tarifaria para septiembre se presenta como un equilibrio entre aumentos limitados en las facturas y una ampliación de las bonificaciones extraordinarias en ambos servicios.
En agosto, un hogar típico del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que no recibe subsidios gastó $289.622 en servicios de energía, transporte y agua potable, según un reciente Reporte de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet. Esta cifra representa una disminución mensual del 2,1%, aunque está un 54% por encima del gasto registrado en agosto de 2025.
La baja frente a julio se atribuye a la combinación de los aumentos tarifarios y una menor demanda estacional de energía. Tanto la electricidad como el gas natural fueron los servicios que más peso tuvieron en la canasta, contribuyendo a la variación negativa del período.
Desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA ha acumulado un incremento del 944%, en contraste con un aumento estimado del 249% en el nivel general de precios. En la comparación interanual, el transporte es el rubro que ha experimentado el mayor aumento con un 69%, contribuyendo en 27 de los 54 puntos porcentuales al aumento total de la canasta.









