En redes sociales, antes de su viaje, Rogério había emitido diversas críticas a Milei y a otros funcionarios del Gobierno. En respuesta a su expulsión, un asesor presidencial hizo alarde de la situación, a lo que el periodista replicó: “Quedará bien guardada esa burla de un asesor de narcos y ladrones de criptomonedas. El tiempo pone a cada uno en su lugar”.
Tras su deportación, Rogério consideró que esta acción era un “trofeo político”, expresando: “Ser deportado, a causa de mis críticas políticas, por un gobierno de narcos, pedófilos, ladrones de criptomonedas y agresores de jubilados, es prácticamente un trofeo para mí”.
En cuanto a la justificación oficial, las autoridades de Migraciones argumentaron que la decisión no se debió a las críticas hacia el presidente, sino al incumplimiento de las condiciones necesarias para permanecer en el país. Afirmaron que, desde la obtención de su residencia en enero de 2022, Rogério había estado solo 153 días en Argentina y carecía de documentación que respaldara su actividad laboral o estudios que justificaran su situación migratoria. También indicaron que no residía en el domicilio que había declarado previamente.
La acción se inscribe dentro de la Ley de Migraciones y de las modificaciones introducidas por el Decreto 366/2025 durante la administración de Milei, que han endurecido los criterios de expulsión y establecido nuevas obligaciones para los extranjeros en cuanto a la declaración de su domicilio real.
Rogério, que asegura no haber tenido conocimiento de la disposición hasta su llegada, se presentó en la migración con su DNI argentino, pero fue enviado a supervisión debido a un “error en el sistema”. Tras una espera de una hora, fue informado de la cancelación de su residencia y se le retiró el DNI, junto con la notificación de la prohibición de ingreso por cinco años. Explicó: “Yo tengo registro en Mi Argentina y jamás me notificaron. En el aeropuerto me dijeron que la excusa fue que yo pasé menos días de los necesarios para mantener mi residencia permanente”.
La resolución emitida indica que el Estado tiene el derecho de regular la admisión de extranjeros conforme a lo establecido constitucionalmente y en función del bien común. La medida puede ser apelada, aunque la apelación debe realizarse desde el exterior, en las embajadas argentinas u oficinas de la Dirección Nacional de Migraciones en el extranjero, con un plazo de quince días desde el rechazo.
Rogério llegó a Argentina con el objetivo de entrevistar a periodistas, consultores y ciudadanos para el libro que está preparando sobre Milei, cuya publicación está prevista para febrero. Manifiesta que su expulsión representa un ataque a la libertad de prensa, recordando que ya había visitado el país en enero y julio, donde estuvo 24 y 12 días, respectivamente. Tras ser deportado, compartió un video desde el avión en el que regresaba a Brasil, acompañándolo con el texto: “Deportado desde Argentina por denunciar al gobierno de Javier Milei.”









