Este pronunciamiento se produjo un día después de que el ministro presentara un ciclo de encuentros orientados a conectar a empresas locales con los proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Esto ocurre en un contexto donde diversas cámaras empresariales han solicitado una mayor inclusión de la industria nacional en estas iniciativas.
La UIA tiene previsto reunirse la próxima semana con el secretario de coordinación productiva, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento, Daniela Ramos, para continuar avanzando en esta temática.
Caputo explicó que el propósito de estas Rondas es vincular los proyectos del RIGI, que abarcan sectores como minería, industria e infraestructura, con proveedores nacionales, permitiéndoles conocer los cronogramas de inversión y explorar nuevas oportunidades de negocios. La primera ronda se llevará a cabo el 29 de octubre en Rosario, con la participación de casi 30 empresas.
El ministro afirmó que las inversiones del RIGI ya están teniendo un impacto en el país, destacando que el 86% de lo invertido se destina a empresas nacionales y que más de 1.200 proveedores ya han sido movilizados.
Adicionalmente, se espera que el Gobierno apruebe en los próximos días el primer RIGI para el sector automotor, relacionado con una inversión de 1.300 millones de dólares por parte de Toyota para la fabricación de la camioneta Hilux híbrida.
La industria local continúa enfrentando desafíos, con indicadores en descenso, como un uso de solo el 58% de su capacidad instalada, y demanda una mayor inclusión de fabricantes nacionales en estos proyectos. La reciente declaración de Caputo coincidió con la publicación de un informe que indicaba una caída del PIB del 0,6% en el segundo trimestre, junto con una reducción de 0,3 puntos en la influencia de la industria en la actividad económica. Durante los primeros seis meses de 2026, el sector manufacturero ha registrado una baja acumulada del 1,9%.
Martín Rappallini, presidente de la UIA, ha enfatizado en múltiples ocasiones la necesidad de consolidar cadenas de valor locales y generar acuerdos de largo plazo en sectores como la minería. En un informe reciente, la UIA y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) evaluaron las capacidades industriales en el país, identificando oferta local en 73 de los 91 rubros analizados, incluyendo metalmecánica, construcción, químicos industriales y servicios de mantenimiento.
Por su parte, la Unión Industrial Bonaerense (UIPBA) ha implementado un plan para identificar las necesidades de estos sectores mediante encuentros con las empresas. Irini Wentinck, prosecretaria de UIPBA y responsable del área energética, destacó la importancia de la ubicación industrial y el proceso de nearshoring, que busca reducir costos y riesgos, enfatizando que se trata de acortar tiempos y aumentar la seguridad en el suministro.
Este reclamo se ha extendido a varias provincias. Celeste Valenti, de la Unión Industrial de Entre Ríos, afirmó que la falta de industria pone en riesgo un desarrollo sostenible y abogó por un contexto que propicie la inversión, la producción y la generación de empleo. “No podemos pedirle a una industria que compita globalmente si primero compite contra sus propios costos estructurales”, concluyó Valenti.









