El diplomático realizó estas observaciones tras una reunión con un representante de la firma estadounidense Oracle. “Esto es tecnología, segura, confiable y transparente. No tecnología con línea directa al Partido Comunista Chino”, expresó en su cuenta de X.
Para Lamelas, si bien es aceptable optar por servicios de bajo costo, esta elección puede resultar arriesgada cuando toca aspectos fundamentales de la soberanía nacional. “Una cosa es comprar tecnología barata. Otra es entregar las llaves de tu casa”, enfatizó.
En este sentido, el embajador subrayó que el liberalismo debería ir acompañado de políticas que analicen la seguridad de los productos y servicios disponibles en el mercado. “Un mercado libre no debe ser un mercado ciego. ¡Es ahora!”, agregó.
La publicación de Lamelas se dio a conocer luego de su encuentro con Matis Pellerin, vicepresidente de Asuntos Gubernamentales Globales de Oracle, donde resaltó la importancia de la compañía en el panorama económico argentino.
“Con él analizamos cómo la superinteligencia puede acelerar la transformación de empresas y servicios”, apuntó, señalando que la infraestructura es esencial para exportar recursos estratégicos, lo que requiere una base tecnológica segura. “Esa base empieza por proveedores confiables”, añadió.
Además, el embajador destacó que “una buena parte de las finanzas, el comercio y el consumo masivo de la Argentina funciona con bases de datos de Oracle. Tecnología estadounidense que impulsa el desarrollo local y moderniza los negocios”.
En agosto pasado, Lamelas también había abordado la cuestión de la tecnología china en la infraestructura nacional, especialmente en relación con Vaca Muerta, advirtiendo que ciertos proveedores presentan riesgos para la seguridad de los datos y las redes estratégicas.
Durante el AmCham Energy Forum, hizo hincapié en que la seguridad de la información debe ser considerada un asunto de seguridad nacional y estableció un vínculo entre la elección de proveedores tecnológicos y la atracción de inversiones extranjeras en la cuenca neuquina.
“China exige a sus empresas que le den a su Estado acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología y sus redes de IA. Cualquier dato que pasa por sus redes es controlado por el Partido Comunista chino. Esto no vale. Y tampoco va a ayudar a atraer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, había señalado.
En esa ocasión, también recordó las restricciones existentes en Estados Unidos sobre los dispositivos de Huawei, planteando: “¿Por qué en uno de los países más libres no se pueden usar estos dispositivos? Porque no son seguros”.
Por su parte, Beijing ha rechazado las afirmaciones de Washington, acusando al gobierno estadounidense de emplear razones de seguridad nacional para limitar la expansión internacional de sus empresas.
La embajada china anteriormente calificó estas advertencias como producto de una “mentalidad de guerra fría” y cuestionó las acusaciones contra Huawei, asegurando que no existen fundamentos que sostengan que su tecnología representa una amenaza.









