Varias fuentes oficiales confirmaron que el Presidente tenía previsto visitar la capital británica el 23 y 24 del próximo mes, con una agenda que incluía una charla en la Universidad de Oxford y un encuentro con empresarios.
Al ser consultados sobre si el Ejecutivo consideraba coordinar un posible encuentro con funcionarios británicos en medio de este cruce diplomático, desde Balcarce 50 señalaron que, en este momento, no existían conversaciones al respecto.
No obstante, después de esta declaración, la Casa Rosada anunció que el viaje oficial se encontraba suspendido, aunque los motivos exactos aún no se han clarificado.
“Recientemente, en Nueva York, llevamos a cabo una Argentina Week, donde el Presidente logró atraer inversiones de manera exitosa. También se ha planeado una Argentina Week en París, donde buscaremos inversión, y había una prevista en Londres”, señaló el vocero presidencial, Adrián Ravier, en una conferencia de prensa. Y añadió: “Por ahora no está confirmada la asistencia del Presidente; en cuanto conozcamos la agenda, se informará. No tengo fechas ni la confirmación del viaje a Londres, pero sé que esa opción está en análisis”.
Así, el Presidente centrará sus actividades internacionales en el evento de París, organizado por el embajador Ian Sielecki, descartando su paso por Londres. Su agenda internacional también incluye su participación en el foro de las Naciones Unidas en Nueva York, donde reiterará el reclamo argentino por Malvinas. En esas fechas, también liderará un evento liberal en la ciudad y será invitado especial en la gala oficial del Patrimonio Hispano en Washington el 14 de octubre.
Milei había expresado su interés en visitar el Reino Unido a finales del año pasado, manifestando su deseo de reunirse con el primer ministro y algunos líderes de la oposición, como el ultraderechista Nigel Farage. “Creo que la solución debe buscarse a través de medios pacíficos y diplomáticos, y mostrar que Argentina también tiene una relación comercial madura es crucial”, había afirmado entonces sobre el conflicto por Malvinas. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente desde su cadena nacional de este jueves.
El Presidente reafirmó el reclamo de soberanía de Argentina sobre el archipiélago y presentó una serie de medidas destinadas a interrumpir el proyecto hidrocarburífero offshore de Sea Lion, que está en marcha por las empresas Navitas Petroleum (de Israel) y Rockhopper Exploration (del Reino Unido).
Desde ese momento, el Gobierno argentino ha iniciado acciones sancionatorias contra 60 individuos y entidades por su vinculación con actividades hidrocarburíferas ilegales en las Islas Malvinas, además de haber presentado una denuncia penal contra las mencionadas empresas por operar con licencias ilegítimas sobre el archipiélago.
Durante su discurso, Milei expresó que el Reino Unido “está en un camino de declive”, caracterizado por lo que definió como una crisis migratoria, demográfica y económica.
El primer ministro británico, Andy Burnham, prometió que su Gobierno será “implacable” en la defensa de las Islas, luego de que un portavoz oficial advirtiera que las Fuerzas Armadas del país se encuentran “en alerta las 24 horas, los siete días de la semana, para proteger al Reino Unido y sus intereses”.
La suspensión del viaje de Milei también refleja la historia reciente de relaciones diplomáticas tensas: el último presidente argentino en realizar una visita oficial al Reino Unido fue Carlos Menem en 1998, cuando se reunió con el entonces primer ministro Tony Blair y la reina Isabel II. Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en 2003 y 2009, también visitaron Londres, pero sólo en el marco de cumbres multilaterales, no como visitas bilaterales.









