Modificación Presupuestaria 2026: Refuerzo para Juicios Previsionales y Ajuste Generalizado
Mediante la Decisión Administrativa 20/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional formalizó una significativa modificación al Presupuesto General de la Administración Nacional para el ejercicio 2026. La medida, que lleva las firmas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del ministro de Economía, Luis Caputo, dispuso una ampliación de partidas por un monto de $500.000 millones destinados fundamentalmente a saldar compromisos derivados de la seguridad social.
Ampliación para Sentencias Previsionales
El principal destino de la ampliación es afrontar el pago de juicios previsionales y acuerdos transaccionales vinculados con jubilaciones. Con este incremento de $500.000 millones, el límite total previsto para cancelar sentencias previsionales se eleva de $212.288 millones a $712.288 millones.
Según la explicación brindada por el Poder Ejecutivo, esta actualización presupuestaria es indispensable para cubrir los montos retroactivos que surgen de los reajustes en las prestaciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), cuya liquidación está bajo la órbita de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). La medida busca dar cumplimiento a las obligaciones del Estado con los jubilados y pensionados que obtuvieron sentencias favorables por la reliquidación de sus haberes.
Refuerzo para Retiros Voluntarios en ANSES
La adecuación presupuestaria no solo se enfocó en el pago de sentencias. También contempló un refuerzo de fondos para financiar el esquema de retiros voluntarios impulsado dentro de la ANSES. Para este programa específico, se incorporaron transferencias provenientes del Tesoro Nacional por un total de $162.000 millones, los cuales están destinados a cubrir gastos de personal asociados a la desvinculación de agentes que se adhieran al plan.
Movimiento de Partidas Internas y Refuerzo para el Poder Judicial
La decisión administrativa, además de las ampliaciones mencionadas, incluyó una vasta redistribución de partidas entre diversos organismos del Estado, reflejando prioridades de gestión.
Entre los principales movimientos internos, se destaca un incremento superior a $115.194 millones para el programa de actividades centrales del Poder Judicial de la Nación. Adicionalmente, se asignaron otros $22.000 millones específicamente para la Corte Suprema de Justicia, orientados a la adquisición de equipamiento y bienes de uso, en el marco del programa denominado “Justicia de Máxima Instancia”.
Profundización del Ajuste Fiscal y Recortes en Distintas Áreas
En paralelo a las ampliaciones focalizadas, el Gobierno avanzó con una política de ajuste fiscal que implicó nuevos y significativos recortes en diversas áreas de la administración pública, en consonancia con el plan económico impulsado por la gestión del presidente Javier Milei.
Las reducciones más sustanciales impactaron en partidas vinculadas a:
Subsidios económicos.
Infraestructura deportiva.
Programas energéticos.
Integración socio-urbana.
Salud y asistencia social.
El mayor ajuste en términos nominales se aplicó sobre el programa “Otras asistencias financieras – servicios económicos”, bajo la órbita de Obligaciones del Tesoro, con una baja drástica de $1,47 billones. También se vieron recortados fondos destinados a programas clave como el Uso Racional y Eficiente de la Energía, obras de infraestructura deportiva, programas sociales y políticas sanitarias enfocadas en la prevención y tratamiento del cáncer.
De acuerdo con la información detallada en los anexos oficiales de la medida, la poda total sobre la Administración Central alcanzó una cifra cercana a los $2,5 billones, lo que representa aproximadamente el 1,6% del presupuesto vigente. El Ejecutivo sostiene que esta reducción de gastos, combinada con mayores ingresos previstos, es fundamental para fortalecer la meta de superávit fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Movimientos de Personal en la Administración Pública
Finalmente, la normativa también formalizó movimientos internos de personal en distintos organismos nacionales. Entre los traspasos de agentes, se destaca el de ocho empleados desde la Jefatura de Gabinete de Ministros hacia el recientemente creado Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Asimismo, se oficializaron redistribuciones de personal dentro de la estructura del Ministerio de Economía, la Secretaría de Trabajo y el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar).









