“Falleció Alberto Iribarne. Defensor de la causa peronista siempre. Compañero consecuente con ideas, de gran calidez y bonhomía. Abrazo a sus compañeros y familiares”, compartió Rossi en una publicación en X.
Alberto Iribarne nació el 2 de agosto de 1950. Completó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires en 1968 y se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1974. Con una larga trayectoria en la militancia peronista, inició su actividad política en su juventud y fue asesor de Deolindo Bittel entre 1976 y 1983, cuando el líder chaqueño se desempeñaba como vicepresidente primero a cargo de la Presidencia del Partido Justicialista.
En ese tiempo, también participó en la redacción de un documento de denuncia sobre las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar, el cual fue presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 1979.
Su trayectoria dentro del peronismo abarcó varias décadas. Fue congresal del distrito Capital Federal, miembro del Consejo Metropolitano y apoderado del PJ porteño, además de congresal nacional. Entre 1996 y 1999, formó parte de la Mesa Directiva del Consejo Nacional del Partido Justicialista.
Paralelamente a su actividad política, Iribarne tuvo una destacada carrera en el ámbito público. Entre 1983 y 1989, ocupó el cargo de prosecretario parlamentario del Senado de la Nación y, en 1989, se convirtió en secretario parlamentario de la Cámara alta. Ese mismo año fue elegido diputado nacional por la Capital Federal, cargo que desempeñó hasta 1993.
En 1994, Iribarne fue convencional constituyente por la Capital Federal en la Asamblea Nacional Constituyente de Santa Fe, donde se llevó a cabo la reforma de la Constitución Nacional. Durante su período en la Cámara de Diputados, integró diversas comisiones y presidió la Comisión de Industria. Entre 1993 y 1997, ocupó el cargo de secretario de Interior del Ministerio del Interior de la Nación, bajo las gestiones de Carlos Corach y Carlos Ruckauf.
A pesar de su vinculación con la administración de Menem, Iribarne manifestó su desacuerdo con la reelección del líder político y comenzó a acercarse a Eduardo Duhalde, quien en ese momento ya se había convertido en un adversario de Menem. En este contexto, su relación política con Duhalde se fortaleció, siendo responsable de su campaña presidencial en 1999.
En 2002, asumió la presidencia de Casa de Moneda S.E. y ese mismo año fue nombrado secretario de Seguridad Interior del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, cargo que ocupó hasta 2003.
Durante la gestión de Néstor Kirchner, Iribarne ocupó la Sindicatura General de la Nación entre 2003 y 2004, y la Secretaría de Seguridad Interior del Ministerio del Interior entre 2004 y 2005. Finalmente, entre 2005 y 2007, dirigió el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Iribarne llegó a este ministerio tras la renuncia de Horacio Rosatti, convirtiéndose en el tercer titular de esa cartera durante la administración de Kirchner. Al asumir, el Presidente le asignó como una de sus primeras tareas acelerar el desarrollo de los juicios contra aquellos responsables de los crímenes cometidos durante la última dictadura militar.
Durante su gestión, Iribarne promovió la creación de una comisión multisectorial para abordar una reforma integral del Código Penal. Además, respaldó la decisión de Néstor Kirchner de limitar el margen de discrecionalidad del Poder Ejecutivo en la designación de jueces, fiscales y defensores, defendiendo los mecanismos previstos por los decretos 222 y 558 de 2003.
Tras dejar el cargo en diciembre de 2007, fue propuesto como embajador ante la Santa Sede, aunque su nombramiento no fue aprobado por el Vaticano. Luego de ocho meses, decidió renunciar a la postulación.
En diciembre de 2019, durante la presidencia de Alberto Fernández, regresó a la función diplomática como embajador argentino en Uruguay, en sustitución del radical Mario Barletta. El entonces canciller Felipe Solá le había encomendado la tarea de potenciar el intercambio económico y reforzar los lazos con el gobierno uruguayo.









