En una reciente entrevista, el exdiputado aseguró que existen elementos en el expediente que respaldan su versión. Mencionó, entre otros aspectos, las marcas en su cuerpo que, según indica, son consecuencia de agresiones físicas y el informe de la médica legista que lo examinó.
“Ella fue violenta, tengo marcas de agresiones físicas, tengo contenido audiovisual que lo demuestra”, sostuvo. No obstante, clarificó que este último material no fue presentado en la causa, pues consideró que no era necesario.
Según detalló, esas lesiones fueron observadas durante la evaluación médica. “Está en el expediente porque la médica legista que me evalúa observa que tengo marcas de agresiones físicas y constata que no presentaba signos de intoxicación”, apuntó.
Moyano también se refirió a su decisión de no realizarse extracciones de sangre y orina para verificar la ingesta de sustancias. Explicó que sus abogados le recomendaron abstenerse de esta medida, ya que, según sus indicaciones, no era algo compulsivo.
“Me lo recomendaron los abogados. No era compulsivo, es decir, podía no hacérmelo y eso no implica nada”, declaró.
Su abogado corroboró esta explicación, indicando que la defensa puede aportar pruebas que respalden su postura. “Nuestro Código tiene la libertad probatoria. Un mismo extremo se puede acreditar de diferentes maneras”, aclaró, y destacó que Moyano ya había pasado por el reconocimiento médico legal dispuesto por la Justicia.
El defensor también mencionó que la profesional que lo examinó constató que no presentaba signos de intoxicación y que no estableció que la extracción de sangre y orina fuera compulsiva. “Es revelador que el Ministerio Público no lo haya ordenado de esa forma”, destacó, enfatizando que la eventual ingesta de sustancias podría haber afectado a Candela, pero no guarda relación con las imputaciones que enfrenta Moyano por lesiones y privación ilegítima de la libertad.
Moyano subrayó que la discusión sobre una posible ingesta de sustancias no debe confundirse con las acusaciones en su contra. “Ante la sociedad ni siquiera tengo la obligación de hacerlo, lo hago porque quiero. Cuando tengo la obligación lo hago, pero ¿ante quién?”, remarcó.
Agregó: “No es una obligación influyente en mi descargo hoy. ¿Por qué hablo? Porque quiero aclarar que hay una diferencia entre ser acusado de violencia de género, de privación ilegítima de la libertad y ser acusado por consumo. El consumo problemático o las adicciones no me hacen automáticamente culpable de algo”.
En este sentido, Moyano manifestó que no considera que haya elementos que asocien un potencial consumo con los hechos investigados. “Yo no le doy vueltas, la gente no sospecha nada, el periodismo sospecha de mí. No hay nada que sospechar. Si yo tuviera problemas de consumo, eso no me ata a esto”, subrayó.
El dirigente también cuestionó las dudas que persistieron a pesar de la existencia de pruebas en el expediente. “Hay pruebas concretas de todo y, sin embargo, las dudas siguen”, comentó. Y añadió: “Mientras no tengan dudas Candela y la Fiscalía, lo que piensen comunicadores o la sociedad no me preocupa. No me inquieta mientras no duden las personas que me quieren y me conocen, quienes saben que es imposible que yo haya provocado una situación como la que se generó”.
Durante su declaración, Moyano también abordó la condición de salud que presentó Candela en el incidente. Reconoció que no puede confirmar médicamente lo que ocurrió, aunque detalló que intervino para brindarle asistencia.
“Te puedo decir que tuvo un paro, yo le hice RCP. Estoy casi seguro de que tuvo un paro, pero no puedo afirmarlo porque no soy médico”, indicó.
Asimismo, se le preguntó si desconocía que Candela consumía drogas. Moyano rechazó esa interpretación y aseguró que no considera que ella sea adicta, aunque admitió no estar en posición de afirmarlo.
“No es que tuviera desconocimiento de que Candela se drogaba. Yo creo que no es adicta, no puedo afirmarlo, como todas las presunciones que se hacen”, declaró.
Finalmente, reafirmó la distinción entre lo que, a su juicio, puede ser respaldado por pruebas y las conjeturas que surgen en relación al caso. “Concreto es que no hubo violencia de género y concretas son las declaraciones de Candela. Acá hay pruebas, para todo lo otro no hay pruebas, son todas presunciones”, concluyó.









