Hatum señaló que uno de los principales factores que llevan a las compañías a contratar perfiles más jóvenes es la economía. “Son más caros. Somos más caros. Pero tenemos mucha más experiencia”, afirmó el especialista.
Según Hatum, aunque los profesionales de más de 45 años suelen tener salarios más altos, también brindan un valor agregado que a menudo no se considera.
“En un país volátil como este, esa experiencia vale doble. Si vuelve una crisis, ¿en quién vas a confiar? ¿En alguien de 25 años o en una persona de 50 que ya atravesó inflación, crisis económicas y distintos escenarios?”, cuestionó.
Para el experto, la experiencia es crucial a la hora de tomar decisiones en momentos de incertidumbre, una ventaja que puede resultar determinante para cualquier organización.
Además, Hatum se refirió al edadismo, que implica la discriminación por edad durante los procesos de selección. Según explicó, muchas empresas justifican la decisión de no contratar a candidatos mayores argumentando la “sobrecalificación”, cuando en realidad el motivo principal suele ser la edad o el costo salarial.
“Muchas veces el ‘estás sobrecalificado’ es una excusa para optar por alguien más joven y más barato”, afirmó.
No obstante, subrayó que un número significativo de compañías aún considera la edad como un criterio de selección, aunque no siempre lo manifiestan de manera explícita en sus ofertas laborales.
Durante la conversación, el profesor de Di Tella enfatizó que las organizaciones deberían cuestionar sus prejuicios al momento de realizar contrataciones.
“La mayor mentira que utilizan es que las personas mayores no se adaptan a las nuevas tecnologías. Eso es un verso. Es un sesgo que debemos revisar constantemente”, comentó.
En este sentido, sugirió que las empresas deben evaluar más allá del costo inmediato y reflexionar sobre el valor que aporta un profesional con experiencia.
Aparte de la experiencia y la formación, muchas organizaciones buscan candidatos que evidencien competencias transversales en su perfil.
Los especialistas en empleo coinciden en que la actualización constante es fundamental para ser competitivos en el mercado laboral. Incorporar habilidades digitales, capacitarse en nuevas tecnologías y formarse en inteligencia artificial o análisis de datos puede enriquecer la experiencia acumulada durante años.
Asimismo, aconsejan resaltar en el currículum y en las entrevistas logros concretos, la habilidad para resolver problemas complejos y la experiencia en la gestión de equipos o situaciones de crisis. De esta manera, la trayectoria se transforma de una mera cuestión de antigüedad a un diferencial que puede agregar valor a las empresas en contextos cambiantes.









