A diferencia de los automovilistas o usuarios del transporte público, los motociclistas están expuestos directamente a las inclemencias del tiempo. Por ello, en los meses más fríos, la ropa cotidiana no es suficiente para mantener la temperatura corporal, siendo necesario optar por prendas técnicas diseñadas específicamente para resistir bajas temperaturas.
En el mercado argentino, se encuentran opciones desde económicas para desplazamientos urbanos hasta equipamiento premium destinado a viajes prolongados y condiciones climáticas severas. Camperas impermeables, guantes térmicos y vestimenta calefaccionable son algunas de las alternativas disponibles para enfrentar el frío al conducir una moto.
A la hora de protegerse del frío, los expertos sugieren implementar un sistema de “tres capas”. La primera capa debe incluir prendas térmicas ceñidas al cuerpo, como camisetas y calzas de poliéster o lana merina, que ayudan a absorber la humedad y a mantener la temperatura.
La segunda capa tiene como función aislar del frío exterior, utilizando prendas de fleece, forro polar o camperas ligeras de plumas que retienen el aire caliente en torno al cuerpo. Finalmente, la tercera capa debe ser una barrera contra el viento y la lluvia, utilizando camperas y pantalones impermeables elaborados en cordura, cuero o materiales con membranas tipo Gore-Tex.
Además de abrigar el torso, las extremidades necesitan cuidados especiales. Los motociclistas suelen optar por guantes impermeables para invierno, sotoguantes térmicos, botas altas y medias diseñadas para bajas temperaturas.
El uso de un casco integral, cuello térmico o balaclava es recomendable para evitar la entrada de aire frío y minimizar el empañamiento de la visera mediante sistemas como los Pinlock.
El invierno puede ser extremadamente severo para quienes se desplazan en moto, por lo que es crucial saber cómo protegerse adecuadamente.
En la categoría económica, las opciones más accesibles incluyen camisetas y calzas térmicas de poliéster que oscilan entre $15.000 y $30.000 pesos.
Cuellos térmicos o balaclavas básicas se encuentran a partir de $8.000, mientras que los guantes impermeables de gama económica comienzan en aproximadamente $15.000 pesos. Asimismo, se pueden encontrar pantalones sobrepuestos y trajes impermeables tipo piloto desde $20.000.
En la gama media, se sitúan las prendas más demandadas por quienes utilizan la moto diariamente o realizan trayectos interurbanos. Camperas de cordura impermeables con protecciones internas pueden tener precios de entre $120.000 y $220.000, mientras que los pantalones técnicos varían entre $80.000 y $150.000 pesos.
Los guantes con tecnología de aislamiento avanzado tipo Thinsulate se ofrecen entre $45.000 y $85.000 pesos, y las botas impermeables inician en torno a los $90.000.
Además, existen accesorios tecnológicos que mejoran considerablemente la experiencia de conducción durante el invierno. Los sistemas Pinlock para evitar el empañamiento del casco se comercializan por precios que oscilan entre $25.000 y $45.000, y los puños calefaccionables universales para moto tienen un costo de entre $30.000 y $60.000. Para scooters, las mantas térmicas protectoras pueden superar los $90.000.
En el segmento premium, se encuentran soluciones de alto rendimiento para turismo y viajes prolongados. Las camperas con membranas Gore-Tex y protecciones de nivel 2 superan el millón de pesos, alcanzando valores de hasta $1.800.000.
A esto se suman botas técnicas que pueden costar hasta $600.000, guantes de alta gama que rondan los $300.000 y ropa calefaccionable activa, como chalecos o camperas eléctricas, cuyo precio varía de $180.000 a $350.000 pesos.









