La Copa del Mundo de la FIFA se llevó a cabo entre el 11 de junio y el 19 de julio, abarcando 11 ciudades anfitrionas en EE.UU. Según el análisis, la llegada de millones de aficionados para alentar a sus selecciones se tradujo en un notable crecimiento del consumo durante este evento.
“Más allá de los goles, trofeos y estadios llenos, la Copa del Mundo también ofreció una prueba valiosa de cómo los grandes eventos deportivos se traducen en ganancias de gasto local”, destacaron los analistas de la entidad.
Los sectores que más impulsaron el gasto fueron los bares y restaurantes, que vieron un crecimiento del 6,7% interanual. Esta tendencia fue evidente en ciudades como Los Ángeles y Kansas. Durante el torneo, se consumieron aproximadamente 675.000 panchos y 5,5 millones de cervezas, según estimaciones de la FIFA.
Sin embargo, el análisis no mostró una mejora significativa en la industria hotelera durante el evento, lo que se atribuye al hecho de que muchos visitantes habían reservado y pagado sus alojamientos con antelación.
Entre las ciudades que fueron sede, Kansas destacó por su aumento en el uso de tarjetas, con un crecimiento del 7% en relación al mismo periodo del año previo. El informe mostró que, de las once ciudades anfitrionas durante el torneo, cinco experimentaron un incremento en el gasto con tarjetas de crédito y débito superior al 5% interanual.
Kansas City lideró la lista, con un crecimiento del 7%, en parte gracias a la presencia de selecciones como Argentina, Inglaterra, Países Bajos y Argelia, que eligieron la ciudad como base de operaciones. El gasto también superó el 5% en Filadelfia, Los Ángeles, Miami y el área metropolitana de Nueva York-Nueva Jersey. “El aumento del gasto en las ciudades anfitrionas durante el torneo se concentró en la Generación Z y los Millennials”, acotó el informe.
A pesar del aumento en el consumo observado en las ciudades sede, el informe señaló que el crecimiento de la actividad económica en EE.UU. fue limitado durante la Copa del Mundo.
“Estados Unidos es una economía vasta, y aunque las ciudades sede del Mundial representan una parte significativa del PIB, no es abrumador (alrededor de un tercio en 2023). Por lo tanto, es complicado que el incremento del gasto local tenga un impacto considerable en la economía general”, analizó el estudio.
También se indicó que “parte del incremento del gasto en las ciudades sede por visitantes de otras regiones del país podría reflejar una reasignación del gasto de otras áreas, más que un aumento general del consumo interno agregado.”









