Ambas adolescentes, de 14 años y residentes en Laferrere, se convirtieron en protagonistas de un hecho sin precedentes en el Hospital Garrahan al recibir trasplantes de riñón simultáneos de un único donante.
Las gemelas padecen poliquistosis renal autosómica recesiva, una enfermedad genética que impacta en los riñones y el hígado, lo que les había llevado a sufrir insuficiencia renal crónica. Tras varias semanas en recuperación, ya han sido dadas de alta y continúan realizando controles médicos periódicos.
Mayra y Daiana habían llegado al Garrahan en agosto del año anterior, derivadas desde el Hospital de Niños de San Justo. A lo largo de los años, tuvieron que someterse a controles frecuentes y cumplir con una dieta rigurosa; sin embargo, en los últimos meses su condición se agravó, lo que provocó un aumento en la frecuencia de los chequeos médicos.
En diciembre, los especialistas decidieron incorporarlas a la lista de espera para trasplante. El llamado que esperaban llegó de manera inesperada: se encontraban en el hospital para un control rutinario junto a su madre cuando les informaron que debían permanecer internadas.
“Estábamos en el hospital con mi hermana y mi mamá y nos dijeron que nos teníamos que quedar”, rememoró Mayra.
Poco tiempo después, los médicos confirmaron la aparición de un donante compatible. El operativo se inició la tarde anterior al trasplante, con riñones provenientes de un único donante de La Plata.
A las seis de la mañana del 16 de abril, las gemelas ingresaron simultáneamente a dos quirófanos diferentes. “Entraron en forma simultánea a dos quirófanos, se formaron dos equipos de anestesia, con técnicos de anestesia, circulantes, urólogos, especialistas cardiovasculares y nefrólogos; un total de 20 personas intervinieron en las cirugías”, explicó Juan Ibáñez, jefe de clínica del Servicio de Nefrología del Garrahan.
La intervención culminó cerca de las 10.30 de la mañana, y ambas pacientes comenzaron a producir orina normalmente, uno de los primeros signos de que el trasplante había sido exitoso.
Para los médicos, uno de los aspectos más relevantes del caso fue la posibilidad de que las adolescentes recibieran los órganos antes de que necesitaran diálisis. “Uno de nuestros objetivos principales es agilizar la evaluación de pacientes con enfermedad renal avanzada para su ingreso en lista de espera, permitiendo que reciban un trasplante renal y evitando así el inicio de la diálisis”, añadió Ibáñez.
Este enfoque facilita una mejor evolución clínica y una mayor calidad de vida a largo plazo.
La poliquistosis renal autosómica recesiva es una enfermedad hereditaria poco común, caracterizada por el desarrollo progresivo de múltiples quistes en ambos riñones, que puede desencadenar hipertensión arterial, presencia de sangre en la orina e insuficiencia renal crónica a lo largo del tiempo.
El caso de Mayra y Daiana establece un nuevo precedente para el hospital pediátrico. Aunque el Garrahan realizó 55 trasplantes renales en 2025 y llevó a cabo 14 procedimientos simultáneos, esta fue la primera vez que se realizó un trasplante renal simultáneo en hermanas gemelas con órganos de un mismo donante.
Los profesionales resaltaron que el resultado fue posible gracias al trabajo coordinado de los equipos de trasplante y de las diversas áreas involucradas en el procedimiento.
Durante su internación, las gemelas expresaron que extrañaban especialmente el colegio y a sus compañeras. “A mí me gusta leer mangas en el celular”, contó Mayra. “A mí me gustan más las matemáticas”, respondió Daiana.
Ahora, de regreso en casa y con una evolución positiva, comienzan a planificar los proyectos que habían dejado en suspenso. Entre ellos, destaca un sueño compartido: asistir en vivo a un recital de BTS, la banda surcoreana de la que son fervientes fanáticas. Además, imaginan un futuro dedicado al cuidado de los demás y han expresado su deseo de convertirse en enfermeras, con el objetivo de ayudar a quienes atraviesan situaciones similares a las que ellas lograron superar.









