Tras un intenso debate donde se discuten diferentes posturas, el Senado le dio su respaldo al acuerdo con los bonistas, con una votación que resultó en 40 votos a favor, 22 en contra y sin abstenciones. “Hoy venimos a cerrar una herida que tiene 25 años”, subrayó Bullrich, quien enfatizó que el default de 2001 fue el más grande a nivel mundial. Además, subrayó que la responsabilidad de esa deuda recae en administraciones anteriores, señalando que el discurso de desendeudamiento durante el kirchnerismo fue engañoso.
El expresidente Mauricio Macri también se pronunció sobre la aprobación de los pliegos, afirmando que cualquier medida que fortalezca la independencia del Poder Judicial beneficia al país. Destacó que generar confianza es clave para atraer inversiones y generar empleo, añadiendo que para eso son necesarios jueces competentes y autónomos. En cuanto a la firma del pliego por parte de Milei, Macri afirmó: “Supongo que lo firmará”.
El legislador Agustín Monteverde, del espacio libertario, defendió la gestión actual, resaltando que se logró reducir en 10 mil millones de dólares la deuda heredada en 2023. En el marco de acusaciones de “traición parlamentaria”, el Senado aprobó el pliego de Michelli, que recibió 44 votos a favor contra 18 en contra y dos abstenciones de Bullrich y la senadora radical Silvana Schneider.
Además, se aprobaron otras designaciones, incluyendo la de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, y otros pliegos relacionados con familiares de figuras judiciales. El jefe de la bancada peronista, José Mayans, destacó las consecuencias de la crisis de 2001, comentando que el gobierno de De la Rúa enfrentó la imposibilidad de pagar tanto la deuda externa como la interna y criticó a Macri por su gestión.
Por su parte, el presidente Milei celebró la aprobación de los pliegos, refiriéndose a ello como un hito para la reconstrucción de la Justicia, incluso con la controversia en torno a la jueza Michelli, quien es familiar de un periodista.
En el contexto de la discusión sobre los pliegos, Bullrich y Villarruel intercambiaron críticas, con la vicepresidenta señalando descontrol en el tratamiento de las candidaturas. Aunque se esperaba que se discutan 50 nombramientos de jueces federales, la sesión generó tensiones respecto al número de pliegos incluidos. El Senado finalmente avanzó en el tratamiento del acuerdo con los bonistas, que implica un pago de 171 millones de dólares para cerrar litigios pendientes.
Este acuerdo busca poner fin a un capítulo judicial abierto desde el default de 2001 y requiere aprobación legislativa. La propuesta se centra en bonistas que no participaron de canjes anteriores y establece un pago único a Bainbridge Fund y al grupo Attestor tras llegar a un entendimiento en Nueva York. El Senado procederá a discutir el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada junto con otros asuntos relacionados, aunque el pliego de Michelli será tratado en una próxima sesión.









