En septiembre de 2025, el padrón del sistema para pequeños contribuyentes alcanzó aproximadamente 4,74 millones de inscriptos, de acuerdo con registros oficiales. Entre 2012 y 2024, la cantidad de trabajadores adscritos al sistema creció un 56%, mientras que el empleo formal aumentó solo un 3%, según datos de la Secretaría de Trabajo.
El proyecto, que también responde a las inquietudes de la Asociación MARA (Monotributistas Asociados República Argentina), busca que el Ministerio de Economía proporcione datos desglosados por categoría —de la A a la K—, tipo de actividad, provincia y modalidad de inscripción. Ritondo solicita información que cubra desde 2023 hasta la fecha de respuesta, argumentando que estos datos son esenciales para el diseño de futuras reformas fiscales.
Este requerimiento se presenta en un contexto donde la expansión del padrón coexiste con el problema persistente de la informalidad laboral. Según la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de empleo informal se mantiene en torno al 43% de la población ocupada. Cerca de 9 millones de trabajadores carecen de aportes jubilatorios, y en los últimos 13 años, este porcentaje apenas descendió 1,5 puntos, de 41,8% a 40,3%, a pesar del notable aumento del padrón monotributista.
Desde la Casa Rosada se han dado dos explicaciones para este fenómeno. En primer lugar, se señala que parte de los nuevos monotributistas son trabajadores en relación de dependencia que se registran como independientes. Un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) estimó que el 14% de los empleados no registrados factura como monotributista para empresas. En segundo lugar, el crecimiento del trabajo independiente informal ha competido con el empleo formal, dificultando los avances en la registración.
El proyecto de Ritondo solicita precisamente información que ayude a evaluar este fenómeno. Se requiere que el informe distinga entre Monotributo “Puro” —aquellos que abonan los tres componentes del régimen: impuesto integrado, aporte jubilatorio y obra social— y Monotributo “No Puro”, que incluye a jubilados, trabajadores en relación de dependencia, profesionales con cajas provinciales y menores de 18 años, todos con exenciones parciales o totales.
También se solicita información sobre el Monotributo Social, una modalidad subsidiada que ha sido objeto de controversia. En diciembre de 2024, una depuración del padrón resultó en la baja de cerca de 400.000 inscriptos en un solo mes. Un estudio de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia reveló que menos del 10% de los titulares del Monotributo Social emitían facturas y que, desde marzo de 2021, no se habían realizado bajas por incompatibilidades.
El informe deberá incluir además indicadores de morosidad y cobrabilidad entre 2023 y 2026, así como la cantidad de contribuyentes que durante ese periodo abandonaron el régimen simplificado para pasar al régimen general de autónomos, ya sea por exclusión de oficio o de forma voluntaria. La categoría K —la más alta del sistema— permite facturar hasta $108.357.084 anuales con los valores vigentes desde abril de 2026, y su superación conlleva la salida automática del régimen.
Desde el despacho del presidente del bloque amarillo indicaron que el pedido tiene como objetivo “contar con información precisa y actualizada sobre la situación de los monotributistas en Argentina desde 2023 hasta hoy” y que, a partir de esos datos, “tener un diagnóstico real que permita diseñar mejores políticas de alivio fiscal, inclusión y formalización, adaptadas a las necesidades concretas de los monotributistas.”









