De acuerdo a informes crediticios generados a partir de la Central de Deudores del Banco Central, dicha firma tiene obligaciones de 710,3 millones de pesos, que están distribuidas entre entidades bancarias, tanto públicas como privadas, sociedades de garantía recíproca y fondos de garantía. Los principales créditos son con el Banco Galicia, el Banco Nación y el Banco Provincia.
El impacto financiero también se evidencia en el rechazo de cheques: entre febrero y julio, se contabilizaron 53 cheques no pagados por un total de 191,4 millones de pesos. La firma logró cancelar solo 8 de estos, lo que deja 45 en estado pendiente por 173,6 millones.
La producción de indumentaria exige un adelanto de recursos para la adquisición de insumos, la organización de la confección y la logística, antes de percibir el ingreso por las ventas. Por lo tanto, la falta de crédito afecta drásticamente la capacidad para mantener la producción. En el caso de Jutex, la interrupción del financiamiento ha asfixiado su circuito operativo, como revelan las fuentes consultadas.
Fundada en 2009 por Guillermo Leopoldo Rodríguez y Jacobo Daniel Azubel, Jutex se ha especializado en la fabricación para terceros y la gestión integral de la producción de prendas que se comercializan bajo reconocidas etiquetas. Además de las mencionadas, entre las marcas a las que abastecía figuraban Jazmín Chebar, Desiderata, Penguin, Paula, La Martina, Roxy y Quiksilver.
A principios de 2023, la compañía había presentado un proyecto de expansión denominado La Rioja Textil, el cual contemplaba una inversión de 60 millones de pesos y una capacidad de producción de hasta 30.000 prendas mensuales. Este contexto contrasta dramáticamente con la realidad actual de la empresa.
El panorama sectorial es preocupante. ProTejer indicó que entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, 1.013 empresas del sector textil, indumentaria, cuero y calzado cesaron sus actividades, lo que representa una contracción del 16,5 por ciento. En el ámbito de la industria manufacturera en general, se registró la desaparición de 4.162 empresas en ese mismo período, de las cuales esta cadena representa el 24 por ciento de los cierres industriales, lo que equivale a uno de cada cuatro.
Además, se destacó que en el último año cerraron, en promedio, 2,5 empresas del sector por día. Esta reducción en la cantidad de unidades productivas ha ido acompañada de una disminución del 22,2 por ciento en los puestos de trabajo registrados, siendo la más pronunciada entre los sectores económicos analizados.
De los 83.761 empleos perdidos en la industria manufacturera durante este lapso, 26.851 pertenecieron al sector textil, indumentaria y calzado, lo que representa un 32 por ciento del total industrial.









