Según lo comunicó la entidad, “la garantía del BID, la primera otorgada a Argentina para apoyar este tipo de reformas, permitirá al país movilizar US$1200 millones con financiamiento privado, contribuyendo a mejorar el acceso a los mercados internacionales de capital, en línea con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.
Este financiamiento apoyará el programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS), una serie de reformas del Gobierno argentino que buscan reducir la impunidad relacionada con los delitos perpetrados por organizaciones criminales. El objetivo es fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia del país, lo que aumentará la efectividad en la persecución penal, la investigación criminal y la recuperación de activos de origen ilícito.
El proyecto se inserta en la Alianza por la Seguridad, la Justicia y el Desarrollo del BID, y propone un enfoque integral que incluye un programa orientado a resultados para potenciar las capacidades de las fuerzas federales de seguridad, así como la investigación e inteligencia criminal.
El impacto directo del crimen y la violencia en Argentina se estima en un 3,9% del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que supera el promedio regional, según evaluaciones del BID.
El compromiso del BID de ofrecer este apoyo se había expresado anteriormente en abril y se concretó un día después de que el Banco Mundial anunciara garantías por US$2000 millones para el país.
La estrategia del Gobierno es utilizar estas garantías para facilitar el acceso a préstamos con entidades financieras privadas, lo que permitirá fortalecer las reservas previas al vencimiento de una deuda de US$4400 millones programada para el próximo 9 de julio.
En una reunión reciente, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, se encontró con el viceministro de Economía, José Luis Daza. El economista israelo-brasileño destacó en su cuenta en la red social X que “Argentina ha logrado avances importantes en la recuperación de la estabilidad macroeconómica, sentando las bases para el crecimiento, la creación de empleo y la reducción de la pobreza”.
Además, agregó: “Conversamos sobre cómo construir sobre esos avances para movilizar más recursos para el país, incluso a través de las garantías del BID. El Grupo BID sigue siendo un socio comprometido con Argentina”.









