La propuesta, promovida por el legislador del Frente Renovador, demanda que la Jefatura de Gabinete y la Cancillería esclarezcan las consecuencias que esta crisis podría tener sobre el intercambio comercial con el principal socio de Argentina, haciendo hincapié en las exportaciones industriales. Además, se solicita que se expliquen las medidas que se prevén implementar para restaurar el vínculo entre ambos países.
De acuerdo con los fundamentos del proyecto, la decisión de Brasil es un acontecimiento de “gravedad poco habitual en la historia reciente de la relación bilateral”. Este hecho se produjo tras declaraciones reiteradas del presidente Javier Milei en contra de Lula da Silva y de un miembro del Supremo Tribunal Federal durante un acto de campaña llevado a cabo en Brasil.
“No se trata de ideologías ni de afinidad, sino de cuidar los intereses de la Argentina y de los argentinos”, afirmó Galmarini al presentar la iniciativa. Resaltó que es esencial que el Congreso cuente con una evaluación oficial sobre las posibles repercusiones que el conflicto diplomático podría tener en la economía y el empleo.
Entre los principales puntos del informe solicitado, se incluye la actualización de la balanza comercial con Brasil y la evaluación del riesgo de que se agrave el déficit bilateral. Asimismo, se piden detalles sobre el impacto que la crisis podría generar en las exportaciones argentinas y en aquellos sectores productivos que dependen en gran medida del mercado brasileño.
El proyecto pone especial atención en la provincia de Buenos Aires, donde se encuentra gran parte de la industria automotriz que dirige sus ventas hacia Brasil. En este sentido, se solicita una proyección oficial sobre la situación de las plantas ubicadas en Zárate, El Palomar y General Pacheco, cuya producción depende en gran medida de ese destino de exportación.
Además, el legislador busca que el Ejecutivo informe si la crisis está afectando el funcionamiento del Mercosur y las negociaciones que actualmente se están llevando a cabo en el bloque regional, así como el cronograma para restablecer los canales diplomáticos y normalizar la relación bilateral.
Esta crisis diplomática ha puesto de manifiesto la importancia del principal socio comercial de Argentina en diversos sectores económicos. A pesar del conflicto político entre los gobiernos de Javier Milei y Lula da Silva, el intercambio bilateral sigue siendo fundamental para las exportaciones, la industria automotriz y el flujo de inversiones.
El sector automotor es uno de los más vulnerables. Brasil se posiciona como el principal destino de las exportaciones de vehículos argentinos, y ambos países mantienen un régimen de comercio administrado que ha proporcionado previsibilidad a la industria por años. Existe, además, la expectativa de renovar dicho esquema pronto, a pesar de que el acuerdo vigente está próximo a expirar, dado el fuerte entrelazamiento de las cadenas productivas de ambos mercados.
Asimismo, este vínculo resulta clave para otros sectores exportadores, como el del trigo, y en la atracción de inversiones. Los principales productos exportados al país vecino incluyen vehículos para el transporte de mercancías, trigo y morcajo (sin incluir el trigo duro y el destinado a siembra), vehículos para el transporte de personas y aceites crudos de petróleo, que en conjunto representaron el 43,6% de las ventas hacia Brasil.
El Acuerdo de Complementación Económica para el comercio de automóviles sin aranceles, conocido como ACE 14, tiene un peso significativo en este intercambio, tanto cualitativa como cuantitativamente. Firmado el 20 de diciembre de 1990, ha sido renovado casi sin alteraciones durante 35 años, con su última prórroga —acordada en 2019 por diez años— que vence en junio de 2029.
Ambos lados, argentino y brasileño, expresan la voluntad de renovar un nuevo acuerdo que extienda este marco más allá de la fecha de vencimiento, considerando que dicho esquema ha impartido estabilidad a la industria automotriz de los dos países. Brasil se mantiene como el principal destino de exportación para el sector automotriz argentino y también para el complejo triguero, que son el cuarto y quinto complejo exportador del país, respectivamente.









