El economista Diego Bossio expresó su desacuerdo con el rumbo de Javier Milei. El exdirector ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) reconoció algunos progresos en determinadas variables, pero advirtió que el apoyo al Gobierno dependerá de una mejora tangible en la actividad y los ingresos. “El plan económico de Milei es mínimamente mediocre. De ahí para abajo”, sostuvo.
La aprobación presidencial se encuentra alrededor del 38%, pero previno que esta cifra podría descender si no hay respuestas para quienes han perdido sus empleos, han disminuido sus ventas o están pasando por problemas financieros.
Bossio admitió, en una entrevista, que ciertos sectores muestran un buen desempeño, incluidos energía, petróleo, gas y minería. Sin embargo, enfatizó que este impulso no se extiende al resto de la economía ni resulta suficiente para solucionar las dificultades de comerciantes, trabajadores, jubilados e industriales.
Para el economista, la actividad ha llegado a un “punto muerto”. Describió que numerosos comercios están luchando por vender, mientras que las familias lidiaban con deudas, morosidad y una disminución en sus ingresos. En este contexto, también mencionó que los jubilados han reducido su consumo, incluso con haberes medidos en dólares que son de los más altos de América Latina, según su análisis.
La población ha dejado atrás los acelerados aumentos que caracterizaron la gestión de Alberto Fernández. Sin embargo, Bossio señaló que esta mejora inicial no ha sido suficiente para recuperar el poder adquisitivo de una parte considerable de los argentinos. A su juicio, el programa oficial ha ordenado ciertas variables, aunque no ha producido el crecimiento que el mercado interno requiere.
Además, criticó el impacto de la competencia de productos importados sobre la industria. Citó a las terminales automotrices y a los fabricantes de calzado como ejemplos de empresas que mantienen capacidad productiva sin utilizar.
El tipo de cambio, según su análisis, es una de las causas de esta situación, ya que afecta la competitividad de la construcción, la industria, los servicios, el turismo y el comercio en áreas fronterizas. Sin embargo, se abstuvo de ofrecer una cotización específica para el dólar.
Bossio argumentó que el valor del tipo de cambio debería permitir a las empresas competir, recuperar actividad y aumentar la recaudación. En última instancia, su crítica se centra en que la estabilización no ha logrado combinar una inflación baja con una expansión sostenida de la economía.
El economista catalogó este resultado como un “fracaso” y lo comparó con la experiencia de la convertibilidad. En el mes 32 de ese sistema, la inflación estaba en torno al 0,1% y la economía crecía a un ritmo del 7%. En contraste, para el presente mencionó un aumento mensual de precios de entre 1,7% y 2,1%, junto con un crecimiento cercano al 2%.
Asimismo, criticó la falta de diálogo del Gobierno con economistas, empresarios, trabajadores y gobernadores. Se preguntó qué indicadores consulta Milei para evaluar la situación cotidiana de la economía.
El poder puede aislar a los líderes, advirtió. Por ello, instó al Presidente a recorrer las provincias, escuchar a los sectores productivos y examinar el estado de las rutas nacionales, incluyendo tramos deteriorados de la ruta nacional 3, entre Azul, Las Flores y Rauch.
La infraestructura relacionada con Vaca Muerta también presenta falencias, según lo planteado. El Estado es responsable de 41.000 kilómetros de rutas nacionales, una red que Bossio incluyó en sus críticas por la falta de atención a las necesidades de las economías regionales.
Además, cuestionó la decisión de Milei de priorizar premios y viajes al exterior. Consideró que esa agenda puede distraer al Gobierno de los problemas que enfrentan empresas, comerciantes y trabajadores en diversas regiones del país.
El exdirector de Anses también se refirió al ministro de Economía, Luis Caputo, tras la difusión de un video sobre la actividad en la calle Corrientes. Para Bossio, una única imagen no basta para ilustrar el panorama de ingresos, empleo y ventas.
Caputo debe defender la dirección económica para mantener su rol en el Gobierno, destacó. No obstante, subrayó que los funcionarios deberían concentrarse en la situación de quienes han perdido su empleo, están vendiendo menos o enfrentan deudas.
A su juicio, el peronismo no logra captar las preocupaciones sociales, ya que una parte de su dirigencia está centrada en disputas internas. Mientras tanto, la población enfrenta problemas de ingresos, empleo, consumo y endeudamiento. Aunque consideró que el espacio puede recuperar relevancia, afirmó que sus referentes actuales dificultan una renovación económica y política.
Bossio cuestionó una posible candidatura de Cristina Fernández de Kirchner. No descartó que continúe su participación política, pero enfatizó que la sociedad no tiene esa discusión entre sus prioridades.
También identificó a Sergio Massa y a Axel Kicillof como parte de una etapa anterior. Atribuyó parte del ascenso de Milei a la Presidencia al desempeño del gobierno de Alberto Fernández, especialmente por la inflación y el deterioro de las condiciones económicas.
Respecto a Kicillof, criticó sus posiciones acerca del déficit fiscal. Bossio afirmó que Argentina debe preservar el orden macroeconómico, pero propuso que también se discuta cómo se compone el superávit y qué efectos tiene sobre la economía real.
El economista describió a una mayoría que no se siente representada por los partidos. Se refiere a personas que no desean volver a las políticas del pasado, pero tampoco están contentas con la gestión de Milei. Para ese sector, imaginó una alternativa electoral compuesta por dirigentes políticos, empresarios y sindicalistas al margen de las estructuras tradicionales.
Dicha opción no debería depender de candidaturas anticipadas, afirmó. Bossio recordó que las elecciones anteriores mostraron escenarios de tercios antes del balotaje, aunque posteriormente la competencia concentra los votos en dos espacios.
Finalmente, sobre el presupuesto para 2027, consideró optimistas las proyecciones oficiales en torno al dólar, la inflación y la actividad. Sin embargo, destacó que el Gobierno presentó el proyecto dentro de los plazos establecidos y que la Cámara de Diputados y el Senado debatirán sus estimaciones.









