“Para este Gobierno, los créditos hipotecarios son una prioridad por diferentes razones. Una, porque hace a la justicia social”, manifestó Caputo al delinear los objetivos del programa. El ministro asoció este principio con la oportunidad de que los trabajadores logren adquirir una vivienda propia a través de financiamiento, sin tener que depender exclusivamente del ahorro acumulado a lo largo de años.
Esta modificación en el discurso es notable para una administración que ha basado gran parte de su identidad política en la crítica al peronismo y la función del Estado. Milei ha descalificado en múltiples ocasiones el concepto de justicia social, describiéndolo como un robo e incluso una aberración.
No obstante, Caputo empleó el mismo término para respaldar la intervención del Estado enfocada en fomentar el financiamiento para el acceso a la vivienda. “Nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 o 40 años para ahorrar y poder comprarla”, aseguró el ministro.









